sábado, 31 de diciembre de 2016

Doce campanas y volver a empezar.




Esta noche es especial, es una noche llena de lujos, de brillos, donde todos se visten de gala, una noche donde todo reluce como en el baile de Cenicienta, e igual que ella, en esta noche todos estamos esperando que suenen las 12 campanadas.

Es la noche de Fin de Año y los españoles la celebramos comiéndonos las uvas con el toque de doce campanas – Gracias que no vivimos en Japón que allí son 108 las campanadas que se hacen sonar para alejar a los malos espíritus – Pero en nuestro país estamos con la mirada fijada en la Puerta del Sol con su carrillón, por ese motivo me parece una buena idea despedir el año “a la valenciana”.  Así que desde Callejeando por Valencia, despidamos este año 2016 con un gran volteo de campanas protagonizado el rey de las campanas “Miguel” y su corte de honor que desde lo alto del Miguelete nos han marcado el tiempo a lo largo del año.

Pero antes de comenzar permitirme que os cuente que en 1829 Víctor Hugo escribió en Les Orientales una referencia a nuestra ciudad: “Valence a les chochers de ses trois cents églises” – Valencia con los campanarios de sus trescientas iglesias -  Porque en tiempos pasados nuestra hermosa Valencia estaba llena de campanarios, muchos de ellos hoy en día desparecidos. Según contaban los antiguos maestros campaneros a la hora de hacer tañer (o fundir) una campana con un agradable sonido no solo hacía falta tener cierta técnica, sino que había que poner cierta gracia en el empeño para lograr hacer un instrumento musical delicado y potente, que pudiera susurrar y hablar a gritos. Que sus tañidos fueran suaves y fuertes al mismo tiempo para poder retrasmitir a través del aire alegría y dolor. Para lograr esas campanadas solamente se consigue con dos cosas: el ritmo de la mano del campanero y el tamaño de la propia campana, ya sea el diámetro inferior, o borde de su falda, altura, badajo y sobre todo el peso.


Así que dicho esto, comencemos con las "campanadas" de menos a mayor. 

ÚRSULA
209 kg. 65cmØ - Fundida por Antoni Martí 1438.

VIOLANTE
317 kg 79cm Ø - Fundida por J. Antonio de la Viña. 1735 

CATALINA
554kg. 84cmØ  - 1305


BARBARA
526kg. 84cmØ - Fundida por Luis Castañer. 1681.

PABLO
422 kg. 90cmØ - 1489
                                                 
NARCISO
481 kg. 94cmØ - Fundida por Luis Trilles. 1529.
VICENTE
835kg. 129cmØ - Fundida por Joaquín Balle. 1569
ANDRÉS
1243 kg 129cm Ø - Fundida por Vicent Martinez 1605
JAIME
1750kg. 134cmØ - Fundida por Tomás Morel 1429. 
MANUEL
1890kg. 139cm Ø - Fundida por Miquel de Vielsa. 1621
MARIA
1765 kg. 145 cmØ - Fundida por Joan Clerget.1544. 
MIGUEL
7514 kg. 235cmØ - Fundida por Luis Trilles. 1539. 

                                   


Con este post os quiero desear a todos los que me leéis un próspero Año Nuevo 2017. Que estos doce meses que están por llegar, esten cargados de  ilusión, magia, esperanza y muy buenos propósitos y se cumplan todos y cada uno de vuestros objetivos.
Un afectuoso saludo a todos vosotros.




                                      

                                           

lunes, 5 de diciembre de 2016

Las Naranjas (Nuestra gastronomía #1)


Las naranjas desde la época islámica han sido consideradas como joyas vegetales. Su flor muy apreciada por los perfumistas árabes y el naranjo tuvo siempre un lugar de honor en los jardines de sus palacios y sus mezquitas, perfumando las noches creando un ambiente como surgido de las Mil y una noches. 

Patio de los Naranjos  (Sevilla)

Matricula de un vehiculo de Florida,
donde aparecen las Naranjas. 
Era la protagonista la naranja amarga, hasta que en el siglo XV la naranja dulce pasó a ser objeto de comercio y exportación al reino de Navarra. Colón las llevó a América, expandiéndose por las regiones de Florida y California.

Se convirtió en un dulce y jugoso emblema de nuestra ciudad, que llegó con éxito al mundo del Arte, donde aparecía en las manos de los mercaderes valencianos, personajes de las comedias de Lope de Vega, que regalaban a las autoridades según dictaban los guiones. 

Lope de Vega, haciendo helado de naranja, con zumo con nieve.
Escena de la película "Lope" dirigida por Andrucha Waddington (2010 ) 

Los naranjos no solo decoraban los jardines con su denso follaje verde brillante, sus perfumadas flores de azahar, sino que llamaban la atención sus frutos naranjas, que por belleza plástica y cromatísmo han llevado a muchos pintores plasmarla en sus cuadros, ya fuera en bodegones, en canastas, en racimos o incluso en huertos completos.
El Vendedor de Naranjas - Joaquín Sorolla y Bastida.

Entre naranjos - Joaquin Sorolla y Bastida 

Los valencianos hemos amado a la naranja, hasta tenerle cierto punto de veneración, razón por la cual se conserva en la iglesia de Olocau del Rey, Castellón, una talla del siglo XIV de la Virgen de la Naranja.

Virgen de la Naranja.
Olocau del Rei (Castellón)

Pero no solo ha habido invocación religiosa a la fruta, sino también arquitectónica como podemos contemplar en nuestra ciudad todos los días en el Mercado de Colón una obra del arquitecto Francisco de Mora Berenguer, donde aparecen representadas junto a mujeres valencianas en los mosaicos de Mongrell. Y también nos dan la bienvenida al entrar a la ciudad en la Estación del Norte, obra del famoso arquitecto Demetrio Ribes. 

Detalle del Mercado de Colón
Fotografía: Tono Gimenez. 
Mosaico de la Estación del Norte.
fotografía: Isabel Balensiya
Fachada de la Estación del Norte. Fotografía Isabel Balensiya. 

Ya llega diciembre, callejero, y Valencia se llena de naranjas…

Valencia 

Aquí todo el año entero

parece sereno abril,

pues tenéis árboles mil
más copiosos por enero;
allá crisola el setiembre 
todo lo que mayo muda;
pues pregúntale si suda
al escarchado diciembre.
Sin duda que aquesta tierra
debe ser paraíso
donde el cielo, en parte, quiso
mostrar el poder que encierra. 


(Félix Lope de Vega. 1590)


Komorebi entre naranjos, en el jardín de San Agustín.
Fotografía: J. Luis Vila Castañer.