lunes, 17 de julio de 2017

BALANSIYA, la perla del Al-Ándalus (Valencia islámica #1)



Amigos ¿Qué tiene el desierto
que se ha impregnado de perfume?
¿Qué tienen las cabezas de los jinetes
que caen desfallecidas como ebrias?
¿se ha desmenuzado el almizcle
en el camino del céfiro
o alguien ha pronunciado el nombre de Balansiya?

Amigos, deteneos conmigo
pues hablar de ella trae la frescura del agua
a las entrañas ardientes.
Deteneos de grado y calmad vuestra sed
pues es seguro que vendrá la lluvia (…)


No hay otra tierra como esta, llena de almizcle (…)
Dicen: El Paraíso nos describes
¿y cómo podría ser el Paraíso 
en otro mundo? – les contesto:

Balansiya es esa esmeralda
por donde corre un río de perlas
Es una novia cuya belleza
Dios ha creado para darle luego
la juventud eterna.

En Balansiya es constante el fulgor de la mañana
pues el sol juega con el mar y la Albufera
Aunque la mano de la separación
haya extendido entre nosotros 
distancias que el viajero tarda un mes en recorrer
Balansiya sigue siendo la perla blanca que me alumbra 
por donde quiera que vaya.



Con estos versos, Ar Russafí describía la majestuosa ciudad de Valencia, cuando el verde del islam teñía sus calles, versos que hacían honor a la ciudad bella cual sultana, de nombre Balansiya.


Se conoce muy poco sobre la Valencia musulmana, cuando la ciudad visigoda de Valentia, al igual que otras más de España, pasó a ser parte de Al- Ándalus entre los años 711 y 716,  y  se la renombró como Madinat al- Turab que significaba “ciudad del polvo” por el estado de abandono en que se encontraba en esos primeros siglos convulsos entre paleocristianos y musulmanes.  

Según la documentación del emirato de Córdoba que se tiene, se sabe que Abd- Allah al Balansat, hijo de Abd-Al-Rahman I, primer emir de Córdoba, ejerció cierto nivel de gobernación sobre tierras valencianas, hasta el punto de construir un palacio de gran lujo: Russafa, que significa “jardín”, dando origen al nombre del actual barrio de Ruzafa.

Poco a poco, en la antigua ciudad de Valentia se comenzó a hablar de forma diferente al latín y sus habitantes tomaron otras costumbres, convirtiéndose en monoteístas.


La inesperada caída del poder califal, tras la deposición de Hisam II, permitió que Balansiya pasara de una humilde sede gubernativa a convertirse en la capital de un emirato autónomo, estableciéndose la Taifa de Balansiya el 10 de febrero de 1009. Siendo los afortunados de adueñarse del poder de la ciudad, dos esclavos libertos vinculados al servicio de la familia de Almanzor y encargados de la administración de las acequias, estos acequieros ahora gobernadores de la recién nacida Balansiya, eran Murabak y Mudaffar, que ejercieron la autoridad conjuntamente hasta 1017/1018, llegando hasta a acuñar moneda propia con su nombre. 

Nuestra ciudad fue creciendo en tiempos del rey Abd al Azir al Mansur, quien mandó construir las murallas del siglo XI, las más hermosas y fuertes de todo el Al-Ándalus.
En 1065 Fernando I de León sitió la ciudad de Balansiya, en la llamada Batalla de Paterna. A finales del siglo XI y aprovechando la inestabilidad política de aquel entonces, el Cid conquistó la ciudad el 15 de junio de 1094, la cual estuvo en manos cristianas hasta 1103 cuando ni doña Jimena ni los hombres del difunto Campeador pudieron aguantar el ataque, y tuvieron que rendirse abandonando la ciudad. A su marcha los almorávides ocuparon la ciudad, y volvieron a restaurar el culto musulmán.

Los almorávides empezaron a perder el poder ante los poderosos almohades, que para entonces controlaban ya parte de la Península. Balansiya resistió el sitio, por Ibn Mardanis, el Rey Lobo, monarca de Balansiya y Mursya, pero finalmente la ciudad cayó sometida al dominio almohade en el año 1171. Así, Balansiya estuvo cubierta por el estandarte de esta dinastía, hasta  que en 1238 volvió a ser cristiana con la reconquista de  Jaime I, de la cual ya te relatare más adelante…

¿Pero, que tenía la ciudad de Balansiya para que fuera denominada la Perla de Al Andalus y se le compusieran bellos poemas en su honor?

                                                                                                  [CONTINUARÁ...]

jueves, 11 de mayo de 2017

El Mercado de L'Escuraeta (Esencias de Valencia #6 )


Clásicas ollas y cazuelas de barro para los arroces típicos de Valencia
Fotografía: Isabel Balensiya 
CIUTAT VELLA.
La Seu.


Valencia es ciudad que ha conservado tradiciones antiguas y algunas tan antiguas como es el Mercat de l´Escuraeta. - el nombre procede  del verbo escurar que en valenciano significa: fregar. En español sería traducido como “Mercado de la fregadita” - . Se trata de un mercadillo cuyo principal producto de venta es material de loza, cerámica y barro cocido para el hogar. Que se instala temporalmente a los pies de la Catedral de Valencia, desde el segundo domingo de mayo (festividad de la Virgen de los Desamparados) hasta el domingo del Corpus Christi. 

Sus orígenes los encontramos en los primeros tiempos de la reconquista de Valencia, cuando los aprendices de alfarero exponían sus cacharros para mostrar su trabajo y habilidad con la cerámica y poder ser admitidos en el Gremio de los Alfareros. 
El hecho de que se instalará en los pies de la catedral hay dos hipótesis una era la de atraer a la población musulmana a la cristianización al acercarse a la catedral y la otra posiblemente más certera, es que ya existía una tradición de instalar zocos - mercados islámicos - a los pies de la mezquita que con la reconquista se convirtió en catedral. 

Alfarero de Tánger, óleo de Jean Discart (1910)
Sea la procedencia que sea, el objetivo principal del mercado era dotar de material cerámico a las gentes de Valencia y de los pueblos de alrededor que se acercaban para comprar estos cacharros de alfarería para decoración del hogar o uso de cocina: pucheros, tazas, platos, cazuelas, botijos, vajillas... tradicionalmente los antiguos valencianos - y actuales también - acudían a este mercado a comprar las cazuelas para preparar arròs al forn, morteros para el alioli o cualquier utensilio que se les hubiera roto. 

Antigua estampa de valencianos comprando en l´Escuraeta. (hacía 1900)
A parte del menaje de cocina y hogar, graciosamente los artesanos alfareros hacen reproducciones en miniatura de estos objetos para que las niñas puedan comprar también vajillas para sus casas de muñecas, y los niños también pueden comprar los chiulets o pitos de agua

Vajillas en miniatura, de estilo humilde de barro cocido
y barnizado, la clásica amarilla y verde, y la tradicional
y florida cerámica valenciana.  Fotografía Isabel Balensiya.

Pitos de agua en forma de pájaros.
 Con el cartel de medida higiénica de "no chupar".  

La tradicional Campaneta de la Mare de Deú.
Pero ninguno de esos juguetes puede compararse con el producto estrella que amontonado en todos los puestos de L´Escuraeta lo encontraremos año tras año: la Campaneta de la Mare de Deú, una pequeña campana de arcilla blanca con badajo de barro cocido atado con una diminuta cuerdecita y yugo de madera roja con la imagen de la Virgen de los Desamparados que la tradición manda que los abuelos o padres compren a sus nietos e hijos pequeños para que las hagan sonar el día de la Virgen con ese gracioso tilín-tilín... aunque no todas las campanitas llegaban a casa, algunas volteando alegremente caían de las manos de los niños y se hacían añicos en el suelo de la plaza. 


Se rompió la campanita.
 Fotografía antigua de
una niña valenciana.
 
Una tradición que está cayendo en desuso, también se está desvirtuando este mercado, ya que se están instalando puesto donde venden objetos de plástico y otros elementos que no tienen nada que ver con la cerámica. 

Así que valenciano si te acercas a este antiguo mercado, busca sólo productos alfareros y si te acompaña tu hijo pequeño o nieto regálale la tradicional campananita  como la que seguro tuviste tú a su edad. 




A continuación os dejo una serie de fotografías de los productos de este bello y colorido mercado:



Mas campanitas y pitos de agua en forma de pájaro.
Fotografía: Isabel Balensiya. 

Miniaturas de cacharros de cocina y vajillas.

Los irónicos y graciosos azulejos con frases y oficios.Fotografía: Isabel Balensiya. 


Falleras y Mares de Deus para todos los gustos.Fotografía: Isabel Balensiya. 

Clásico menaje de cocina
Fotografía: Isabel Balensiya. 

La tradicional cerámica verde amarilla

Azulejos con imágenes idealizadas de
la huerta valenciana en épocas pasadas. 
Fotografía: Isabel Balensiya. 




miércoles, 3 de mayo de 2017

Las Cruces de Mayo, el origen de la fiesta. (La Valencia religiosa #2 )

Una de las Cruces de Mayo que podemos encontrar.
Fotografía de Manolo Guallart. 

Mayo a llegado ya a nuestra ciudad, y seguro callejero que recorriendo las calles de Valencia te habrá llegado a tí, un agradable aroma floral procedente de unas estructuras en forma de cruz cubiertas de flores. Se trata de otra fiesta más en nuestro calendario festero: Las Cruces de Mayo. 

El origen de esta festividad se pierde en la noche de los tiempos... de cuando éramos celtas e iberos y honrar culto a la Naturaleza era común... unas tradiciones que quizás por la lejanía y el misterio que nos causan estas fiestas paganas antiguas, le otorgan con el paso del tiempo cierto atractivo.



Se trataba de la celebración del Árbol de Mayo seguramente originaria del pueblo celta que veneraban a los árboles y que con el tiempo se fue extendiendo entre los diferentes pueblos de Europa hasta llegar a los romanos, quienes celebraban su versión de la fiesta llamada Arbor Intrat, que consistía en cortar un pino, se engalanaba con unas serie de guirnaldas, cintas y una imagen de Atis y se colocaba en el templo de Cibeles, deidad de la Madre Tierra.


El hallazgo de la Santa Cruz
Agnolo Gaddi S. XIV (Italia)

Con el paso de los siglos, el cristianismo se apoderó del mundo y con mucho ingenio los cabecillas de la primera Iglesia Cristiana decidieron no prohibir los cultos paganos que realizaba el pueblo, sino ir poco a poco cambiandolos a una imagen cristiana. De igual manera que mantuvieron las romerías por los montes cambiando el icono pagano por una imagen mariana o un santo patrón, también cambiaron el Árbol de Mayo por una cruz. !Y dar el cambiazo les salió perfecto ¡

Porque dió la casualidad de que en los primeros días de mayo se encontró la Vera Cruz. Así pues transformaron el simple culto a la vegetación primaveral, cambiando los árboles por cruces engalanadas de flores, hojas y cintas, para conmemorar una nueva festividad la Invención de la Santa Cruz la cual consistía en recordar que durante la peregrinación a Jerusalén que hizo Santa Elena, madre del emperador Constantino, encontró un 3 de mayo del año 326, aquellas tierras, la Cruz Verdadera donde fue crucificado Cristo.


Quedando esta fecha marcada en el calendario festivo religioso, con el nombre de Invención (hallazgo) y en la denominación popular como Mayo Florido, Pascua Florida o Cruz de Mayo.

En el siglo XVII Lope de Vega ya nombra las celebraciones de la Cruz de Mayo en su obra "La mejor enamorada, la Magdalena" con una copla:


Este sí que es un mayo famoso.
Este sí que lleva la gala
que es la Cruz en que Dios murió.
Este si que lleva la gala
que los otros árboles no. 


Las Cruces de Mayo son sin lugar a dudas una celebración de origen pagano y de culto a la Naturaleza - que a mi personalmente me encanta - un culto que ha perdurado a lo largo del tiempo adaptándose a nuestras creencias religiosas, a nuestra sociedad convirtiéndose otra tradición que como buenos valencianos somos y como tal amantes de las tradiciones y las fiestas nos gusta celebrarlo y llenamos nuestras calles de cruces, que luego serán juzgadas por el Concurs de Creus de Maig que organiza cada año la sociedad cultural de Lo Rat Penat. 

Desde aquí os ánimo a salir a la calle, dejaros guiar por vuestro olfato y buscad las hermosas cruces que ornamentan nuestra ciudad.

Otro ejemplo de Cruz de Mayo.
Fotografía: J.Luis Vila 

jueves, 27 de abril de 2017

Callejeamos por Valencia... a 400 km de altura.

Valencia desde el espacio. Fotografía de Thomas Pesquet 

Quizás callejero no te hayas enterado aún que hace unos días se tomó una foto de Valencia de gran relevancia, ya que esta se hizo desde 400 km de altura.
Dicha foto la realizó el astronauta francés Thomas Pesquet con una cámara fotográfica dotada con un objetivo de 1.150 milímetros, desde la Estación Espacial Internacional.

El francés desde el espacio maravillado por la imagen que da la ciudad de  Valencia, decidió compartirla  a través de su Twitter con este comentario:

“Valence en Espagne: arènes, stades de football et même ombres desde grues du port, c´est fou ce qu´on voit depuis l´espace! ”

Captura del Twitter del astronauta francés 

Donde hacía mención de que se veían hasta las sombras de las grúas del puerto. En la versión en inglés de su tuit destaca que ver esto es una locura: <<… even cranes to load the boats un the port are visible. Crazy what can be seen from space !>>

Imagen ampliada donde se pueden apreciar las sombras de las grúas.

Los tuits llegaron a la cuenta oficial de la Autoridad Portuaria de Valencia, quienes agradecieron al astronauta francés la fotografía donde se puede apreciar la importancia que tienen las instalaciones del puerto.


Sin duda alguna, el Puerto de Valencia ha sido desde tiempo inmemoriales la entrada económica a nuestra ciudad, y esta fotografía nos demuestra que pase el tiempo que pase… La Valencia marítima siempre será de importancia.

A parte del tema de la visión del puerto de nuestra ciudad, al ampliar la foto he logrado localizar y distinguir mi calle…


jueves, 23 de marzo de 2017

El Temple, lo que no hay, lo que no se ve...


Desde siempre me han gustado los templarios, como algunos de vosotros sabréis, junto a la historia de Valencia.
Es conocido el tema de que hubo templarios en tierras valencianas, puesto que el mismísimo Jaime I el Conquistador, el padre fundador de la Valencia cristiana, fue educado por ellos, razón por la cual estos monjes guerreros estuvieran habitando las calles de nuestra ciudad tras su reconquista en 1238.

Quise redactar un articulo sobre la presencia de la Orden del Temple en la ciudad de Valencia y decidí hablar con un amigo Santiago Soler, conocedor del tema, para documentarme pero ante tal cantidad de información y tan experto me pareció que decidí invitarle a escribir una entrada en "Callejeando por Valencia".

Así que aquí os dejo el articulo del señor Soler.

"El Temple, lo que no hay, lo que no se ve..."


Siempre me ha encantado callejear por Valencia, pero creo que todavía me gusta más, desde que vivo fuera de mi querida ciudad.


Sus calles me traen viejos recuerdos, me refrescan la memoria, me hacen volver a sentir sabores, a percibir aromas, y como no, me hacen apreciar y revivir su historia, sobre todo, la medieval. 


Posiblemente el palacio del Temple no se pueda comparar en belleza y grandiosidad con la Catedral, con las Torres de Serranos, o con las Torres de Quart, pero este conjunto formado por el Convento y la Iglesia de la Orden de Nuestra Señora de Montesa, quizás diga más por lo que no es y no hay, que por lo que  es y por  lo que hay.

El conjunto que hoy vemos fue construido entre los años 1761 y 1770, después de que el 23 de marzo del año 1748,  un terremoto arruinara el antiguo monasterio existente en el Castillo de Montesa.



Detalle de la lámina de  Alfred Guesdon (1853-1855) donde se aprecia frente al palacio del Temple,  la torre de Alibufat, la puerta del Temple, y las murallas  derruidas en mayo de 1865.
Sobre lo que hay, lo que se ve, y lo que es,  nada nuevo puedo decir. Existen infinidad de textos y estudios  relativos a su historia, su arquitectura y su escultura.  Pero es lo que no hay, lo que fue, y lo que representó, lo que  me atrae y cautiva, lo que me embelesa y me transporta en el tiempo, lo que me hace evocar y  añorar.

Tras la conquista de Valencia, Jaime I donaba a la Orden del Temple una torre junto a la puerta de Batbazachar, su muralla y barbacana, varias casas allí situadas, un amplio recinto en el barrio de la "Exerea", y veinticinco jovadas de tierra en el término de la ciudad.

Esto lo sabemos gracias a un documento fechado el 18 de octubre del año 1238 que se encuentra en el Archivo Histórico Nacional (códice 543c), en el cual Jaime I hacía donación de todo lo arriba indicado a Guillem de Cardona,  "nostri fratis venerabilis domus Templi nobis fecistis et facitis cotidie, et fecistis specialiter nec in adquisicione civitatis et regni Valenciae....", es decir, a "nuestro venerable hermano de la casa del Temple que por nos tanto a hecho y hace a diario, y especialmente por lo hecho en la adquisición de la ciudad y Reino de Valencia..."


Desde luego no es de extrañar el afecto y cariño con el que el rey  trata al templario en este documento, al que llama "nuestro venerable hermano". Desde que fuera educado en  el castillo Monzón por Guillem de Montrodon, maestre de la Orden del Temple  en tierras aragonesas,  a quien elogió por su valentía y lealtad en el Libre dels feits, Jaime I siempre se rodeó de estos leales caballeros en todas las empresas que acometió.

Aunque no formaban ni mucho menos una de las mesnadas más cuantiosas  del rey (apenas unas decenas de caballeros frente a los más de cien caballeros de las huestes nobiliarias  que Jaime I portaba para la toma de Valencia), si eran las tropas más profesionales y fieles a su persona, y esto siempre se tradujo en forma de donaciones, heredades, y privilegios.

Sigue este documento del Archivo Histórico Nacional diciendo que el rey donaba a estos caballeros una "turrim magnam in Valencia," una torre grande en Valencia, "que est ad portam que dicitur Batbazachar," que está en la puerta que llaman de "Batbazachar",  "cum muro  et barbachana et com omnibus domibus que sunt usque  ad turrem que est in muro iuxta columbarium, ex parte fluminis", con el muro y barbacana y todas las casas que allí están, hasta la torre que está en la muralla junto al palomar, en la parte del río....


Dibujo realizado por Jose Enrique Galiana Soler
 (1894-1971) de la puerta de Batbazachar.
Desde luego la estampa con la que se encontró Jaime I y los templarios nada  tuvo que ver con  lo que hoy conocemos.

¿Alguna vez os habéis imaginado como sería? ¿Qué aspecto tendría la torre de Ali-Bufat? ¿la puerta de Batbazachar?

Quizás uno de los muchos personajes olvidados de la historia de nuestra ciudad sea el dibujante, arquitecto y escritor José Enrique Galiana Soler (1894-1971). Entre las maravillas que este verdadero artista nos legó se encuentra una preciosa imagen de la que fuera la  puerta de Batbazachar, empotrada en la muralla  de la ciudad, y protegida por almenas piramidales.



También existen en el Archivo General de Simancas, dos preciosos y preciados manuscritos sobre papel,  fechados en el año 1780,  y en los cuales podemos hacernos una perfecta idea de como fue, al menos en el siglo XVIII, la conocida como "puerta del Cid", es decir, la puerta de Batbazachar.

El primero de los manuscritos lleva por título "Plano y perfil del Arco o portal del Cid de Valencia que comunica a la obra nueva del Sacro Convento de Montesa con la torre del Temple contiguos a la muralla de de la ciudad", y es sin lugar a dudas, uno de los documentos gráficos más interesantes que existen sobre la fábrica de este portal.

En cuanto al segundo, lleva por título "Explicación del Plan del Arco o Portal del Cid de Valencia", y contiene la explicación   hecha por el Marqués de Angulo a don Miguel de Muzquiz sobre la obra a realizar y su coste.


Plano y perfil del Arco o portal del Cid de Valencia que comunica a la obra nueva del Sacro Convento de Montesa con la torre del Temple contiguos a la muralla de de la ciudad", año 1780. Archivo General de Simancas.
Explicación del Plan del Arco o Portal del Cid de Valencia", año 1780. Archivo General de Simancas.
Pero volvamos de nuevo al documento que nos ocupa.  Desde el palomar que se hallaba junto al río, Jaime I también donaba a la Orden del Temple todo el terreno que se encontraba "...recta via sive carreronem usque ad viam publicam que dicitur Cuaycha", siguiendo recto el camino, hasta el camino llamado Çuayra.

"Et  ab hinc usque ad mesquitam sicut proceditur usque ad illum parietem alium contiguum domibus ubi rst magna cipressus..."  y desde allí, hasta la mezquita, según se avanza hacia aquel muro alto contiguo a las casas en las que hay un gran ciprés.


Detalle de la puerta de Batbazachar y muralla 
otorgada
 a la Orden del Temple. Archivo General de Simancas.
Desde las casas donde se encontraba este gran ciprés que tanto llamó la atención del rey Conquistador,  el Temple recibía "...usque ad predictam Turrim Grossam cum muro barbachana et turribus que sunt in muro", hasta la dicha Torre Grande, el muro, la barbacana, y las torres que están en la muralla.



Además, Se les otorgaba por huerto, "...de campo Exaree quantum est de porta que dicitur Batbazachar, iuxta vallium, usque ad illas duas parvas ficus contiguas vallo...", todo el que hay en el campo de la Xarea, desde la puerta llamada Batbazachar, junto al valle, hasta las dos higueras contiguas.


A la izquierda, la puerta de Batbazachar. A su derecha,
 las casas y posesiones de la Orden del Temple otorgadas por Jaime I.
Desde allí, también recibía el Temple toda la propiedad hasta la parte incompleta "qui non es completus" que había según se venía del poblado de la Xarea; y desde donde se acababan las casas en ruinas de la Xarea hasta la acequia que hay junto al río y hasta la antes dicha puerta de Batbazachar.

Contaba el Temple en lo que hoy es el actual Convento de Montesa de una pequeña iglesia, con su propio cementerio, del que hoy por hoy se desconoce su ubicación exacta, pero que se encuentra documentado en varios pergaminos donde se recogen  algo más de una veintena de donaciones de varios nobles allí enterrados.

Fue el Papa Inocencio II  quien el 29 de marzo de 1139, y mediante la bula Omne Datum Optimunn,   dio facultad a la Orden del Temple  para "...oratoria construere, in quibus utique ipsa divina officia audiat ibique, si quis ex vobis vel ex eadem familia mortuus fuerit, tumuletur..." construir oratorios en los cuales se celebraran los divinos oficios y en los cuales, pudieran ser sepultados tanto los integrantes de la orden como sus familiares una vez fallecidos.

Gracias al Llibre del Repartiment, sabemos que  los terrenos otorgados a la Orden del Temple lindaban con los otorgados a la Orden de Predicadores, que recibieron "locum illun ante porta fratrum Templi, qui affrontat in rivo Guadalaviarii..."el lugar de delante de la puerta de los hermanos del Temple, que limita con el río Guadalaviar. En este lugar, extramuros, los predicadores construyeron una pequeña iglesia, que al igual que la del Temple, poseía un cementerio. Fue años más tarde cuando, el dominico y obispo de Valencia Andrés de Albalat, costeó de su propio bolsillo la muralla que desde la puerta del Temple y siguiendo la orilla del Guadalaviar, protegía el convento de Santo Domingo, la actual Capitanía General.

Completaban el paisaje varios molinos, de los que se sabe que al menos dos, se encontraban entre el huerto de Predicadores y las puertas de la Xerea y del Temple.

Como recuerdo de todo esto, de lo que ya no hay, de lo que no se ve, tan solo queda una placa adosada  en el muro de la iglesia del Convento de Montesa que se encuentra en la plaza del Poeta Llorente.

Bajo el escudo de Montesa con  la cruz de San Jorge, en una lápida, se puede leer el siguiente epitafio:



Escudo de la Orden de Montesa y lápida
conmemorativa en uno de los muros de la
iglesia del "Temple".



SITIO DE LA TORRE Y PUERTA DE BAB – EL – SHADCHAR,
LLAMADA DESPUES DEL TEMPLE
DONDE TREMOLO EL PENDON REAL EN LA CONQUISTA
EN 9 DE OCTUBRE DE 1238
CONCEDIDA POR EL INVICTO REY DON JAIME
A LOS TEMPLARIOS
CONSERVADA POR LA ORDEN MILITAR DE MONTESA
Y DEMOLIDA PARA ENSANCHE DE LA CIUDAD EN 1865
LOS CABALLEROS DE MONTESA
PARA MEMORIA





Siempre me ha encantado callejear por Valencia; saborear lo que no se ve, disfrutar de lo que no hay....
Santiago Soler Seguí.
Madrid, marzo de 2017.


O·O·O·O·O·O·O·O·O·O·O·O·O·O·O·O·O·O·O·O·O·O·O·O·O·O·O·O·O·O

Santiago Soler Seguí
Investigador histórico especializado en castellología y armamento medieval.

Miembro de la junta directiva y supervisor general  así como coordinador del Boletín de Noticias de la Sociedad de Estudios Templarios y Medievales TEMPLEESPAÑA (2004-2009).

Coautor del libro Codex Templi, cap. 27 “Leyendas templarias” (Aguilar 2005).

Coautor del libro Gran Guía de la España Templaria, cap. 10 “Ruta templaría de Badajoz oeste”.
cap. 11 “Ruta templaría de Badajoz este”.

Miembro fundador de la asociación de ADIH, Asociación de Divulgación e Investigaciones Históricas (2011-2015).

Director y coordinador de la revista digital gratuita, dedicada a la historia medieval ABACUS (2009-2014).

Miembro de la junta directiva y comunicador de la asociación BAUCAN, Filosofía de las Armas Templarías. (2009-act.)

Formador y redactor del curso “Historia de la Orden del Temple” impartido durante los años 2008 y 2009 en el castillo de Cornatel durante el proyecto Caballeros de Ulver .

Ha realizado diversas charlas y exposiciones sobre la historia documentada de la Orden del Temple, como las realizadas en el Centro Cultural “Pablo Iglesias” de Alcobendas (Madrid) o el Castillo de Peñiscola (2005).
Colaborador ocasional en diversos blogs dedicados a la historia medieval, y en algunas revistas escritas.  

martes, 7 de marzo de 2017

Poblats Marítims, el territorio de los pescadores. (Distritos de Valencia #11)

Antiguas viviendas típicas de los pescadores, El Cabanyal 
Poblats Marítims (Poblados Maritimos en español) es el nombre por el que se conoce el distrito número 11 de Valencia. Limita al norte con el municipio de Alboraya, al este con el Mar Mediterraneo, al sur con los  Poblados del Sur y al oeste con Algirós, Camins al Grau Quatre Carreres.

Zona que abarca Poblados Marítimos

Está compuesto por los barrios: Grao, Cabañal, Cañamelar, Malvarrosa, Beteró y Nazaret.

Estos barrios en su origen eran pequeñas poblaciones de pescadores que en 1897 se unieron a Valencia, por la ley ya comentada en otras entradas. 

-         El Grao (El Grau), conocido como Villanueva del Grao (Vilanova del Grau). Es el barrio más conocido de todo el conjunto que forman los Poblados Marítimos, tal vez porque en él se sitúa el Puerto de Valencia. Sus habitantes tienen gentilicio propio: graueros.
Su nombre proviene de Grau, es castellano similar a “escalón”. Puede ser porque en origen el Grao era un pequeño muelle de madera que servía para el desembarco de viajeros y mercancías en el primitivo puerto en época islámica, ya que era una importante entrada de suministros a la ciudad.

1846 Vilanova del Grau de València .Xilografía. Biblioteca Serrano Morales.

Después de la conquista de Valencia, Jaime I concedió franquicias y privilegios a todos aquellos que quisieran asentarse junto al mar, redactando una Carta Pobla a la población de Vilanova Maris Valentiae ­– Villanueva del Mar de Valencia – El poblado sería fortificado y se comenzarían a construir pequeñas viviendas con el objetivo de controlar la entrada y salida de mercancías del puerto.


Las Reales Atarazanas de Valencia 
La cercanía del mar supuso que en se levantaran las Atarazanas lugar donde se construirían los barcos de pesca como los necesarios para la guerra o el comercio. En 1531 la “Fabrica de Murs e Valls” construyeron un baluarte para la protección militar contra los ataques piratas, conocido como el Baluarte del Grao

En 1609 el Grao de Valencia se hizo famosos por ser el lugar de embarque de los moriscos del Reino de Valencia, que eran expulsados hacia tierras africanas.

Embarque de los moriscos valencianos en El Grao de Valencia, de Pere Oromig
En 1826 fue reconocida su independencia municipal pasando a denominarse Villanueva del Grao, pero desgraciadamente 70 años después con el Real Decreto del 21 de octubre de 1866 vuelve a estar anexionada a Valencia, junto a los barrios del Cabañal y Cañameral. Durante la Guerra de la Independencia de 1808 el Grao fue conquistado por el general francés Suchet, el 14 de enero de 1812.

El Grao de Valencia solo ha tenido el territorio de la zona portuaria, la iglesia de Santa María del Mar y las Reales Atarazanas. La avenida del Puerto es el al camino que conectaba el centro de la ciudad al Grao y Puerto de Valencia. La actual avenida fue diseñada en 1788 por el arquitecto Vicente Gascó e inaugurada en 1802.


La avenida del Puerto o antiguo camino al Grao, al fondo la ciudad de Valencia (1811)

El 21 de marzo de 1852 el Marqués de Campo, del ferrocarril Valencia-Grao, lo que contribuyó al desarrollo económico y social del Grao.

En el ámbito histórico-artístico es destacable:
- El Puerto de Valencia.
Santa María del Mar 
- Edificio de la Audana.
- Edificio Veles y Vents.
- Edificio del Reloj.
- Los Tinglados.
- Atarazanas.
- Iglesia de Santa María del Mar.





El Cañamelar (Canyamelar) /  El Cabañal (El Cabanyal) 


Iglesia de Nuestra Señora del Cañamelar 
Su origen se remonta al siglo XIII siendo una zona poblada por pescadores que construían las habituales barracas. El territorio se dividía en tres zonas mediante las acequias islámicas las cuales recorrían la huerta hasta su desembocadura en el mar. 

El Cañamelar, Cabañal La Punta de Francia surgieron como consecuencia de la fundación de El Grao, junto a esta nueva vila se fueron instalando nuevos poblados marítimos dedicados al arte de la pesca. 
Lavanderas en la acequia de Gas
  El primer núcleo El Canyamelar se extendía entre la acequia del Riuet y la acequia de Gas que lo separaba del Cabañal. Además dicha acequia era un ramal secundario de la Acequia de Mestalla  y además hay constancia que su caudal se veía incrementado por unos acuíferos propios, obteniendo agua fresca y apta para el consumo humano. Estaba habitado por viviendas de pescadores y su centro urbano giraba en torno a la Iglesia de Nuestra Señoradel Rosario. Las primeras menciones al Canyamelar datan de 1759, este debe su nombre al cultivo de la caña de azúcar (canyamel) cuyo cultivo se había popularizado en la zona.  
Curiosamente esta iglesia tenía un pequeño faro
 para orientar a los pescadores volver a casa.

El segundo núcleo era El Cabañal, cuyo nombre proviene de las cabañas que levantaban los pescadores en la zona, las típicas barracas valencianas. Ocupaba el espacio  entre la acequia de Gas y la de los Ángeles que lo separaba del terce núcleo La Punta de Francia. El Cabañal estaba habitado por labradores y algun pescador y su centro urbano se encontraba alrededor de la Iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles. 

La Punta de Francia se encontraba entre la acequia de los Ángeles y acequia de la Cadena (Avenida de Tarongers) que la separaba de la Malvarrosa. Este núcleo era habitado por pescadores, pero tenía la menor población siendo la menos favorecida de estas zonas.

En 1821 El Cabañal era un poblado independiente pero en 1837 decidió unirse con El Cañamelar, que junto a la desaparecida Punta de Francia formaron un municipio independiente llamado Poble Nou de la Mar (Pueblo Nuevo del Mar)

Pueblo Nuevo del Mar (1883)

Teniendo como alcalde primerizo a Francisco Cubells, capitán de la Milicia Nacional.
Sus límites lo formaban la acequia de la Cadena al norte separado de la Malvarrosa, al sur el barrio de El Grao, al este el Mar Mediterráneo y al oeste la ciudad de Valencia.
El 1 de julio de 1897 el municipio se integró con mayor o menor desgana en la ciudad de Valencia perdiendo por tanto su anterior independencia municipal. 

Los lugares de interés de la zona a destacar son:
  •         La Lonja de Pescadores
  •         Ateneo Marítimo
  •          Casa del Bous
  •          Mercado Municipal del Cabañal
  •          Iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles del Cabañal.
  •         Balneario de las Arenas (actualmente un hotel)
  •         Cementerio Municipal del Cabañal.
  •         “El Casinet” sociedad musical unión de pescadores del Cabañal.
  •         Iglesia de Nuestra Señora del Rosario del Cañamelar.
  •         Teatro El Musical. 

   Malvarrosa
Playa de la Malvarrosa 

Desde la fundación de nuestra ciudad, la zona costera valenciana desde Sagunto hasta el Júcar era una zona pantanosa e insalubre, llena de marjales y zonas húmedas que imposibilitaban un desarrollo urbano adecuado. Essta situación cambio a finales del siglo XIX cuando Jean Feliz Robillard Closier llegó a Valencia en 1848 para ocupar la plaza de jardinero mayor del Jardín Botánico de Valencia. 

Ejemplar de Malvarrosa
Caldereros de la fábrica de Robillard

Entre 1856 y 1882 Robillard compró tierras en zona anexas al Cabañal con el objeto de plantar flores y plantas y dedicarse al estudio de las mismas. Una de esas plantas, la conocida como Malvarrosa – de la familia del geranio – se adaptaba muy bien a la zona húmeda y poco a poco consiguió secar amplios terrenos que permitió una mejora de las condiciones de vida de los cabañaleros.

Antiguo Frasco de
Agua Rosa,
El perfume de Robillard
Con el cultivo de ese tipo de planta Robillard abrió una fábrica de perfumes y esencias que llegó a ser muy conocida en valencia e incluso fuera de España, presentados en la Exposición de Londres en 1862 y de París en 1867 con grandioso éxito. Sus amplias plantaciones de Malvarrosa llegaron incluso a dar nombre a uno de los barrios del distrito de Poblados Marítimos.


Los límites del barrio son: por el norte el conocido como Camino de Vera (Alboraya) y al sur por la Avenida dels Tarongers (acequia dela Cadena). 

Su playa es conocida como La Malvarrosa pintada en varias ocasiones por el famoso pintor valenciano Joaquín Sorolla, donde inmortalizaría la vida y trabajo de los pescadores. 

Playa de Valencia, Joaquín Sorolla 


Cuanto a lugares de interés, se destaca la casa-museo “Chalet de Vicente Blasco Ibáñez” 




EN ESTE DISTRITO ENCONTRARAS:

- La Fuente del Grao (17 de abril de 2016)

- Campanario de Nuestra Señora del Rosario del Cañamelar  (12 de julio de 2016)
- Las cruces del Canyamelar (4 de octubre de 2016)