jueves, 11 de mayo de 2017

El Mercado de L'Escuraeta (Esencias de Valencia #6 )


Clásicas ollas y cazuelas de barro para los arroces típicos de Valencia
Fotografía: Isabel Balensiya 
CIUTAT VELLA.
La Seu.


Valencia es ciudad que ha conservado tradiciones antiguas y algunas tan antiguas como es el Mercat de l´Escuraeta. - el nombre procede  del verbo escurar que en valenciano significa: fregar. En español sería traducido como “Mercado de la fregadita” - . Se trata de un mercadillo cuyo principal producto de venta es material de loza, cerámica y barro cocido para el hogar. Que se instala temporalmente a los pies de la Catedral de Valencia, desde el segundo domingo de mayo (festividad de la Virgen de los Desamparados) hasta el domingo del Corpus Christi. 

Sus orígenes los encontramos en los primeros tiempos de la reconquista de Valencia, cuando los aprendices de alfarero exponían sus cacharros para mostrar su trabajo y habilidad con la cerámica y poder ser admitidos en el Gremio de los Alfareros. 
El hecho de que se instalará en los pies de la catedral hay dos hipótesis una era la de atraer a la población musulmana a la cristianización al acercarse a la catedral y la otra posiblemente más certera, es que ya existía una tradición de instalar zocos - mercados islámicos - a los pies de la mezquita que con la reconquista se convirtió en catedral. 

Alfarero de Tánger, óleo de Jean Discart (1910)
Sea la procedencia que sea, el objetivo principal del mercado era dotar de material cerámico a las gentes de Valencia y de los pueblos de alrededor que se acercaban para comprar estos cacharros de alfarería para decoración del hogar o uso de cocina: pucheros, tazas, platos, cazuelas, botijos, vajillas... tradicionalmente los antiguos valencianos - y actuales también - acudían a este mercado a comprar las cazuelas para preparar arròs al forn, morteros para el alioli o cualquier utensilio que se les hubiera roto. 

Antigua estampa de valencianos comprando en l´Escuraeta. (hacía 1900)
A parte del menaje de cocina y hogar, graciosamente los artesanos alfareros hacen reproducciones en miniatura de estos objetos para que las niñas puedan comprar también vajillas para sus casas de muñecas, y los niños también pueden comprar los chiulets o pitos de agua

Vajillas en miniatura, de estilo humilde de barro cocido
y barnizado, la clásica amarilla y verde, y la tradicional
y florida cerámica valenciana.  Fotografía Isabel Balensiya.

Pitos de agua en forma de pájaros.
 Con el cartel de medida higiénica de "no chupar".  

La tradicional Campaneta de la Mare de Deú.
Pero ninguno de esos juguetes puede compararse con el producto estrella que amontonado en todos los puestos de L´Escuraeta lo encontraremos año tras año: la Campaneta de la Mare de Deú, una pequeña campana de arcilla blanca con badajo de barro cocido atado con una diminuta cuerdecita y yugo de madera roja con la imagen de la Virgen de los Desamparados que la tradición manda que los abuelos o padres compren a sus nietos e hijos pequeños para que las hagan sonar el día de la Virgen con ese gracioso tilín-tilín... aunque no todas las campanitas llegaban a casa, algunas volteando alegremente caían de las manos de los niños y se hacían añicos en el suelo de la plaza. 


Se rompió la campanita.
 Fotografía antigua de
una niña valenciana.
 
Una tradición que está cayendo en desuso, también se está desvirtuando este mercado, ya que se están instalando puesto donde venden objetos de plástico y otros elementos que no tienen nada que ver con la cerámica. 

Así que valenciano si te acercas a este antiguo mercado, busca sólo productos alfareros y si te acompaña tu hijo pequeño o nieto regálale la tradicional campananita  como la que seguro tuviste tú a su edad. 




A continuación os dejo una serie de fotografías de los productos de este bello y colorido mercado:



Mas campanitas y pitos de agua en forma de pájaro.
Fotografía: Isabel Balensiya. 

Miniaturas de cacharros de cocina y vajillas.

Los irónicos y graciosos azulejos con frases y oficios.Fotografía: Isabel Balensiya. 


Falleras y Mares de Deus para todos los gustos.Fotografía: Isabel Balensiya. 

Clásico menaje de cocina
Fotografía: Isabel Balensiya. 

La tradicional cerámica verde amarilla

Azulejos con imágenes idealizadas de
la huerta valenciana en épocas pasadas. 
Fotografía: Isabel Balensiya. 




miércoles, 3 de mayo de 2017

Las Cruces de Mayo, el origen de la fiesta. (La Valencia religiosa #2 )

Una de las Cruces de Mayo que podemos encontrar.
Fotografía de Manolo Guallart. 

Mayo a llegado ya a nuestra ciudad, y seguro callejero que recorriendo las calles de Valencia te habrá llegado a tí, un agradable aroma floral procedente de unas estructuras en forma de cruz cubiertas de flores. Se trata de otra fiesta más en nuestro calendario festero: Las Cruces de Mayo. 

El origen de esta festividad se pierde en la noche de los tiempos... de cuando éramos celtas e iberos y honrar culto a la Naturaleza era común... unas tradiciones que quizás por la lejanía y el misterio que nos causan estas fiestas paganas antiguas, le otorgan con el paso del tiempo cierto atractivo.



Se trataba de la celebración del Árbol de Mayo seguramente originaria del pueblo celta que veneraban a los árboles y que con el tiempo se fue extendiendo entre los diferentes pueblos de Europa hasta llegar a los romanos, quienes celebraban su versión de la fiesta llamada Arbor Intrat, que consistía en cortar un pino, se engalanaba con unas serie de guirnaldas, cintas y una imagen de Atis y se colocaba en el templo de Cibeles, deidad de la Madre Tierra.


El hallazgo de la Santa Cruz
Agnolo Gaddi S. XIV (Italia)

Con el paso de los siglos, el cristianismo se apoderó del mundo y con mucho ingenio los cabecillas de la primera Iglesia Cristiana decidieron no prohibir los cultos paganos que realizaba el pueblo, sino ir poco a poco cambiandolos a una imagen cristiana. De igual manera que mantuvieron las romerías por los montes cambiando el icono pagano por una imagen mariana o un santo patrón, también cambiaron el Árbol de Mayo por una cruz. !Y dar el cambiazo les salió perfecto ¡

Porque dió la casualidad de que en los primeros días de mayo se encontró la Vera Cruz. Así pues transformaron el simple culto a la vegetación primaveral, cambiando los árboles por cruces engalanadas de flores, hojas y cintas, para conmemorar una nueva festividad la Invención de la Santa Cruz la cual consistía en recordar que durante la peregrinación a Jerusalén que hizo Santa Elena, madre del emperador Constantino, encontró un 3 de mayo del año 326, aquellas tierras, la Cruz Verdadera donde fue crucificado Cristo.


Quedando esta fecha marcada en el calendario festivo religioso, con el nombre de Invención (hallazgo) y en la denominación popular como Mayo Florido, Pascua Florida o Cruz de Mayo.

En el siglo XVII Lope de Vega ya nombra las celebraciones de la Cruz de Mayo en su obra "La mejor enamorada, la Magdalena" con una copla:


Este sí que es un mayo famoso.
Este sí que lleva la gala
que es la Cruz en que Dios murió.
Este si que lleva la gala
que los otros árboles no. 


Las Cruces de Mayo son sin lugar a dudas una celebración de origen pagano y de culto a la Naturaleza - que a mi personalmente me encanta - un culto que ha perdurado a lo largo del tiempo adaptándose a nuestras creencias religiosas, a nuestra sociedad convirtiéndose otra tradición que como buenos valencianos somos y como tal amantes de las tradiciones y las fiestas nos gusta celebrarlo y llenamos nuestras calles de cruces, que luego serán juzgadas por el Concurs de Creus de Maig que organiza cada año la sociedad cultural de Lo Rat Penat. 

Desde aquí os ánimo a salir a la calle, dejaros guiar por vuestro olfato y buscad las hermosas cruces que ornamentan nuestra ciudad.

Otro ejemplo de Cruz de Mayo.
Fotografía: J.Luis Vila