martes, 7 de marzo de 2017

El Callejear de Balensiya: mi historia y el origen del blog.


Quizás te hayas preguntado quien soy, quien se esconde tras el seudónimo de Balensiya o que objetivo tiene este blog "Callejeando por Valencia". Si alguna vez te lo has preguntado callejero, he aquí mi historia...


Yo soy una chica, una fotógrafa aficionada, apasionada de la Historia de Valencia, que en ocasiones se siente una especie de Robin Hood a favor del Patrimonio defendiéndolo a través de fotografías y comentarios en mi Facebook – y en este blog – y también como inquisidora voy criticando las malas acciones hacia el mismo.
Me encanta explorar  rincones de monasterios, conventos, palacios, jardines, museos y demás lugares interesantes de nuestra ciudad. Por eso decidí crear este blog, para compartir con vosotros mi visión de la ciudad a través de las Esencias de Valencia o mostraros la historia, arte, anécdotas y curiosidades sobre nuestra hermosa ciudad.

Un 23 de octubre de 2013 decidí crear un lugar en internet para ir colocando las fotografías que realizaba por la ciudad de Valencia, para contar lo que había detrás de cada foto, su historia, sus características... o simplemente mostrar uno de esos bonitos lugares de nuestra ciudad, que con las prisas del día a día no percibimos. Así que aquella tarde de octubre nació Callejeando por Valencia. Al principio puse Recorriendo las calles de Valencia, me pareció algo largo y que haría referencia al tema de cruzar las calles, no de saborear la ciudad, cada rincón, cada detalles... como si de un gato callejero me tratara, por eso pensé que no recorría Valencia, sino que la "callejeaba".


Esto no fue algo que surgiera de la noche a la mañana, ya hacía tiempo, mucho tiempo atrás que sabía de la historia, detalles, anécdotas y rincones de la ciudad, prácticamente desde que comencé a andar...

Yo nací a principios del año 90 en la calle de Jesús, en el barrio de Arrancapins, en el distrito de Extramurs, y me crié en el barrio de Bótanico, en la calle Túria muy cerca de la iglesia de San Miguel y San Sebastián, que con el tiempo formaría a pasar parte de mi vida, donde residían mis abuelos y donde todos los fines de semana iba allí desde que tenía 3 o 4 añitos, por aquel entonces mi abuelo me tomaba de la mano y me sacaba a pasear por las Torres de Quart, la Calle Caballeros, el Tossal... mientras satisfacía mi curiosidad infantil relatándome historias de todo aquello que se me ocurriera preguntarle. ¿Que era una aldaba? ¿porque las ponían dobles? ¿Quien vivía en esas torres ? ¿Que es eso y aquello? ... Llevándome a todas las iglesias, procesiones, fiestas, incluso alzandome para llegar y poder beber  agua de todas las fuentes que veía. Y mi abuela gustosa por la jardinería, también me contaba historias, las de las plantas, árboles y flores que veía en el Jardín Botánico, en las calles y en los parques.


Con mi abuelo por el Botánico.
Así fueron pasando los años y yo fuí creciendo entre los distritos de Ciutat Vella y Extramurs, saboreando su historia, descubriendo personajes históricos: Décimo Junio Bruto, El Cid, Jaime I, Alfonso el Magnánimo, entre otros... entendiendo al ver las ruinas en los solares del centro, o en la misma Almoina, que la ciudad era como un sándwich de capas: romana, visigoda, islámica, cristiana... Que todo lo que se alzaba, se derrumbaba y sobre ello se construía de nuevo o se reformaba lo ya construido.

Llegué a la secundaría donde la asignatura de historia se comenzaba a profundizar más, viendo que las historias que me contó mi abuelo, tenían más cosas detrás que simples cuentos de domingo, habían guerras, victorias, conspiraciones... descubrí a personas tan fascinantes como pudo ser Jaime I y me enamoré de su historia, de su leyenda... Comencé a acaparar todo lo que encontré de la Valencia medieval, sentí predilección por los árabes y su bello arte... leyendo todo lo que caía en mis manos sobre Balansiya y sus fuertes murallas, sus imponentes torres y bellas puertas.


Artis: historía del Arte.
El libro que marcó
 mis estudios.
Por aquel entonces ya lo tenía más que claro, quería ir a la universidad y estudiar Historia, ser arqueóloga para excavar en los solares de Valencia, ser también profesora de historia en el colegio, y seguí encaminándome por las humanidades... hasta que llegué a Bachiller, allí es cuando vi la "luz"...

La luz que encontré un día en La luz de las imagenes: la gloria del barroco. Cuando tuve la oportunidad de subirme por un andamio junto a mi profesor de Historia del Arte  y contemplar de cerca los casetones del ábside de la iglesia San Martín, ver todo el trabajo que llevó restaurar esas iglesias, el estudio previo.... Allí arriba lo tuve claro. Quería dedicarme a la Historia del Arte, a cuidar el patrimonio, a conservarlo y restaurarlo.


Interior de la iglesia de San Martín de Valencia.
Finalmente llegué a la universidad a estudiar Historia del Arte, disfrutando todos los días de las cosas que veía, de poder profundizar en una asignatura de cuatro meses, lo que en una semana se daba en bachiller en un tema.

Pasaron los meses, y acabé ese primer curso y fue entonces... aquel julio de 2013 que un día decidí recorrer las calles de la ciudad con la cámara en la mano, buscando Valentia , regresando a la Almoina, a buscar las lápidas romanas que están incrustadas en varias calles de la ciudad. Fotografíe ese verano cientos de lugares, de detalles... Consiguiendo una buena cantidad de imágenes de Valencia para poder utilizar para clase, para mis apuntes...


Moneda de Balansiya (Siglo XI ).
Hasta que una tarde octubre mientras las veía... decidí publicarlas en un grupo de facebook, para que la gente las viera, para que las comentáramos, para compartir entre todos las fotos... En ese grupo (y en otros de Valencia Antigua ) conocí a los que hoy en día son muy buenos amigos  míos como el fotógrafo J. Luis Vila, que me presta en ocasiones sus fotografías para este blog, también conocí a algunas personas más y a su vez hice contactos con sus  amigos... creciendo la lista de gente, de posibilidades de conocer nuevas historias, o visitar nuevos lugares... comenzaba a sonar, aunque algo raro, el nombre Balensiyala combinación del nombre de la Valencia cristiana  con Balansiya, la islámica, en honor a la Reconquista, ese periodo  histórico  que tanto me gusta y del 9 de octubre de 1238.

El grupo de fotografía Callejeando por Valencia, fue aumentando rápidamente con los meses, a la gente le gustó y en él junto a las fotos de todos nosotros, iba contando historias de la ciudad...

Pero sería ese trágico verano de 2014, que recordaré toda la vida por la pérdida accidental de una amiga, que quise ocupar mi mente en algo grande, para no deprimirme, para no pensar, y es así, como creé un blog con el mismo nombre que el grupo, para colocar las fotos que hacía de la ciudad junto la historia que escondían... estrenandolo con la publicación: los Libertos de Valentia

Quería encontrar la paz y tranquilizarme, y Valencia me daba esa libertad que me calmaba, y las fotos hacían el resto. Esa combinación, hizo  que funcionara el blog Callejeando por Valencia. 
Las entradas se fueron publicando una tras otra, y el tiempo fue pasando, mientras hablaba a mi abuelo del éxito que tenía el blog y que le contaba que escribía todo lo que me enseño de niña... llegó enero de 2015 y mi abuelo falleció, se me fueron las ganas de escribir cosas tan continuamente, se juntó también con los exámenes de la universidad, el curso fue pasando y llegó el verano...hacía un año de la muerte de mi amiga, meses de la de mi abuelo... y por casualidades del destino, tuve la oportunidad de ver en directo el tocar de las campanas, por manos de otros campaneros que no eran los de la catedral, donde ya había ido alguna ocasión con algún profesor tiempo atrás.



Así fue como sin darme cuenta me introduje en ese mundo de tañidos, repiques, cuerdas y todo lo relacionado con las campanas, conociendo a Vicent Mesa, y su grupo de campaneros... que por ironías de la vida, estaban en la iglesia de San Miguel y San Sebastián a unos pocos metros de la casa de mis abuelos, y desde niña oía el sonar de las campanas y me llamaban la atención.

Quizás por ese gusto, quizás porque podía subir a los coros, introducirme en sacristías y disfrutar de cerca el arte como aquel día en San Martín, quizás porque tenía libertad para fotografiar detalles, quizás por mi manía de proteger tradiciones y cuidar el patrimonio, quizás por las vistas panorámicas y exclusivas de la ciudad de Valencia, quizás por mi extraño gusto por los tejados, quizás por ocupar mi mente de aquella negra nube que me atormentaba desde hacía unos meses, quizás por un poco de todo ello... acabé formando parte de la asociación Mestres Campaners de Valencia.

Ese verano recorrí todos los campanarios que pude, cotilleando y fotografiando cada rincón, pero con el pesar de no poder contárselo a mi abuelo todas esas nuevas experiencias que iba haciendo por Valencia. Poco escribí en el blog durante esos meses.

Llegaron los primeros días de enero de 2016, un año ya sin mi abuelo, los exámenes de enero en la universidad, trabajos, nuevas cosas que aprender y que ver... compaginado también con el callejear por Valencia haciendo fotos y acompañada por J. Luis algunas veces y tocando las campanas en algunas iglesias.


Mi cámara junto a la de J.Luis en uno de los paseos por Valencia
El blog fue llenándose de nuevas publicaciones y fueron creciendo las visitas  y todo ello fue gracias a todos vosotros, ya seáis amigos, compañeros, profesores, conocidos y personas que no tengo el gusto de conocer, que entráis en mi blog y gastáis un poquito de vuestro tiempo en las cosas que pongo. Gracias también a vuestros comentarios de que os gusta mi trabajo, que tengo un lugar web muy bonito, o incluso la sorpresa que me lleve un día, de que una profesora lo veía con sus alumnos de Cultura Valenciana  y la verdad es que me llegaron muy hondo las palabras que me dedicó. Porque yo solo escribo para aquel que quiera leer las historias de la ciudad, pero no sabía que me leían los niños de un colegio.También he encontrado el caso de leer publicaciones de otras personas sobre historia de la ciudad de Valencia y citar mi blog en su webgrafía. O incluso han contactado conmigo para colaborar en revistas o llibrets de fallas. A Todos vosotros... mil gracias.


Por esta razón escribo esto, para que conozcáis la historia que hay detrás de este blog, de que no fue algo improvisado, ni que está escrito en "ciencia irregular" como le han llamado, sino que es la consecuencia de una serie de acontecimientos que han ido marcando mi vida.

De nuestro callejear por la vida, depende  el camino de nuestro destino, yo busco que el mío esté condicionado por la historia, el arte y el patrimonio cultural de nuestra ciudad.
                                                               -Isabel Balensiya-




<< Somos dueños de nuestro destino. Somos capitanes de nuestra alma. >>

-Winston Churchill 

4 comentarios:

  1. Hola Isabel,
    Encantada de conocerte :D!!
    Toda mi familia por parte de mi madre es valenciana(ya por parte de mi padre son de Zaragoza)Yo vivo en los Países Bajos y gracias a ti puedo viajar algunas veces hasta Valencia dónde he vivido una gran parte de mi vida. Hoy he visto q hablas de Patraix y allí vivia mis abuelos y ahora vive mi tía. Besicos y nos vemos aquí en tu blog

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    1. Hola Inés ! Muchas gracias por leerme. Me alegro de que te gusten mis artículos. :)

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  2. Estupendo artículo.
    En un principio cuando entre en el grupo ·Callejeando..· , pensé que Balensiya era tu apellido, pero un día consultando temas de historia descubrí el origen de la palabra.
    Me encanta lo que explicas sobre tus inquietudes sobre la historia de Valencia en particular, y tus "inicios" con tu abuelo explicándote curiosidades .
    Saludos cordiales y sigue así .....

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    1. Muchas gracias Tiris por tus palabras. Jajajajaja mucha gente lo cree, salvo los que saben historia de nuestra ciudad. Un saludo !

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