jueves, 26 de febrero de 2015

Fuente de Joaquin Sorolla (Fuentes de Valencia # 7 )

La fuente de Sorolla llena de la luz valenciana que tanto amó. Fotografía: J.Luis Vila Castañer.


Continuando por las calles de la ciudad, llegamos a otra fuente, cuya ubicación en la playa de la  Malvarrosa no pudo haber sido mas acertada ya que si alguien ha retratado la temática de la playa valenciana ese fue Sorolla. En el centro de un estanque de piedra caliza con dos surtidores y taza poligonal. Se alza sobre un pedestal el busto en tamaño natural y en bronce del pintor Joaquin Sorolla y Bastida. 

El conjunto arquitectónico donde se encontraba el busto fue realizado del arquitecto Francisco Mora Berenguer. En la parte superior de la columnata una inscripción decía: "Valencia a Sorolla" junto la fecha de nacimiento y fallecimiento. El busto se encontraba sobre un pedestal que tenía en su parte frontal el escudo de la ciudad en relieve.

En 1962 se decidió colocarlo en el lugar que ahora ocupa, la Plaza de la Armada Española. En 1974 considerando que el busto quedaba muy pobre, el Ayuntamiento decidió colocar al fondo, la portada del antiguo Banco Hispano Americano que el banco cedió para tal fin.  - El edificio del Banco Hispano Americano se encontraba en la calle de las Barcas y había sido realizado en 1925 por Francisco Mora. - En la portada una inscripción dice: "Valencia a Sorolla"  y en el alto pedestal : Joaquin Sorolla Bastida (1863-1923). Año 1974. 

lunes, 23 de febrero de 2015

La fuente del llaurador valencià (Fuentes de Valencia # 6 )


La graciosa fuente al anónimo huertano valenciano


Recorriendo la Gran Vía del Marqués del Túria en uno de los tramos ajardinados, entre el constante ronroneo de los motores de los coches que cruzan la larga travesía nos llega a nosotros el rumor refrescante de una fuente, casi imperceptible que nos parece una ensoñación. Se trata de la pequeña alberca que se colocó en 1931, en tiempos de la II República Española, en cuyo centro se levanta un monumento, una estatua conmemorativa al labrador valenciano “llaurador valencià” esculpida en piedra por Carmelo Vicente Suria (1890 -1957).  Esta realizada una medida un poco menor que el natural, donde muestra fielmente a un hombre vestido de huertano valenciano con las tradicionales alpargatas, calzón corto, camisa que deja el pecho descubierto, faja a la cintura y la cabeza cubierta por la clásica barretina. Lleva la azada al hombre y sobre la espalda una vistosa manta que llega hasta el suelo.  

En la parte delantera del pedestal, el escudo de la ciudad sin corona y una inscripción “Any 1931. La ciutat de València, al llaurador valencià.” Dentras aparacen unos versos del poeta valenciano Teodoro Llorente << … sobri, sofrint, lleuger, for i lleal el que en l´aspre guaret clava la rella, i obri a l´aigua corrent fonda canal…>> En otro de sus lados unas lineas de Vicente Blasco Ibañez << Cuando toda la huerta dormia aún, ya estaba a la indecisa claridad del amanecer, arañando sus tierras queridas.>>


Detalle sencillo que pasa desapercibido en la ciudad, y que representa a quienes con su afanosa labor, proporcionó de alimentos a nuestra ciudad de manera humilde, un pequeño recuerdo  del antiguo trabajo en la huerta, la cual fue el orgullo de nuestra tierra. 

jueves, 19 de febrero de 2015

Gatos del Jardín Botánico de Valencia.


Redford
Mañana 20 de febrero se celebra el día internacional del gato, así que por ese motivo, vamos a parar nuestro callejear por la ciudad para detenernos en el Jardín Botánico de la Universidad de Valencia.  Dentro de este oasis urbano lo custodian unos 50 felinos que dependen directamente de los voluntarios que forman “Gatos del Jardín Bótanico” Quienes empezaron su labor en 1995 logrando que 100 gatos encuentre una casa y una familia que cuiden de ellos. 

Esta idea surgió de Mercedes Andina, la coordinadora e impulsora de esta colonia de gatos del jardín, de un viaje que hizo a Roma. En la década de los 90 los felinos abandonados en España estaban desprotegidos, en las perreras los mataban en cámaras de gas. Así que este proyecto salvaguarda el bienestar de estos gatos. 

Mercedes Andina, junto a Scaramouche 
“Gatos del Botánico” es un grupo privado, los cuales se autofinancian mediante las aportaciones que hacen los voluntarios y la organización de diversos mercadillos benéficos en algunas ocasiones al año. Donde todos los productos que se venden en el mercadillo están hechos por los propios voluntarios y cuyo beneficio esta íntegramente dedicado a la manutención y cuidados veterinarios de la colonia felina. 
Toñi y Pura unas de las voluntarias en los puestos de mercadillo

El precioso Scaramouche, paseando por el jardín
con sus 17 años, el mas viejo de la colonia. 
El grupo de voluntarios se encargan de ayudar y cuidar a los gatos, poniéndoles a su disposición pienso seco y agua en sus comederos y bebederos. Siempre escogiendo un pienso de calidad para no crear problemas de salud a la larga a los felinos. También vigilan el estado de salud de cada uno de ellos periódicamente. Se  esterilizan y castran a los gatos para controlar la población. Los gatos tienen todos su nombre, el cual se escoge de forma alfebetica, según el mes en que aparecen. Por ejemplo si un gato llega en enero, se le pone un nombre que empieza por “A” en febrero por “B” y así hasta complementar dos años. Es una forma de saber qué mes y año llego el animal al jardín. 
A su vez intentan buscarles una familia, y cuando lo consiguen el gatito es aislado unos días para ver su estado de salud, se desparasita, es vacunado y esterilizado si tiene más de 6 meses. 

Gatito afortunado que ha encontrado
una familia que le dará mucho cariño

Si quieres ayudar a los voluntarios:

1.   Apadrinar.
Ingresar dinero en una cuenta bancaria que irá destinado al cuidado del gato.

2.   Hacerse voluntario.
Si eres de Valencia o alrededores puedes ir, llevar comida, cuidar a los gatos en persona o colaborar en todo lo que puedas.

3.   Adoptar.
La adopción de los gatos es el principal objetivo. Si te interesa puedes pasarte por el jardín o ponerte en contracto con ellos a través de su Facebook: Gatos del Jardín Bótanico de la Universidad de Valencia.
4. Acudir a los eventos que organizan.
 A lo largo del año realizan acciones para recaudar fondos y así poder alimentar y prestar atención veterinaria a los felinos. 


Yo misma dando de comer a algunos felinos. 


lunes, 16 de febrero de 2015

Ciutat Vella, el corazón dorado de la ciudad. ( Distritos de la ciudad # 1)

Algunos ejemplos de calles amarillas de Ciutat Vella
- Fotografías y composición de J.Luis Vila Castañer - 

Valencia es una ciudad singular, una ciudad que ha sido capricho, sueño, deseo y posesión de muchos hombres. Valencia una ciudad femenina, patricia, sultana y beata. Que ha ido cautivando a sus ciudadanos y visitantes a través de los siglos.
Su secreto esta en su corazón dorado, en el llamado distrito de "Ciutat Vella" formado por los 
barrios de “La Seu” “La Xerea” “El Carmen” “El Pilar” “EL Mercat” y “San Francesc”

Plano de la zona que abarca Ciutat Vella.
Elaboracion: Isabel Balensiya

Ese enigma cautivador que posee lo descubrí, hace pocas semanas, cuando recorriendo la ciudad me percate que el casco histórico de Valencia es de color amarillo. Sí, es de un precioso tono amarillo brillante, casi dorado. Albariño le llaman algunas personas. 

Es en ese color que llena las callejas añejas de calidez, de una magia dorada que le da su esencia única a la ciudad y que solo algunos magos de la fotografía logran conjurar con sus artes. Es ese cromo que llena de luz, de remembranza de unas glorias pasadas, olvidadas ya por muchos y tan solo recordadas, por los historiadores.  Donde reside el secreto de ese entramado de estrechas calles, que un día protegió la muralla, llena de palacios que vieron tiempos mejores, de iglesias, de tiendas antiguas, de bares y edificios cuya piedra se envejece con el tiempo están vestidas de dorado, que contrasta con el negro de las sombras y el ornato esmeralda de la vegetación de los jardines que salpican cualquier pequeño rincón.

Es ese tono albariño el que hace latir un corazón urbano con una fuerza apasionante que invita a recorrer su piel de asfalto e incluso si prestas atención y guardas silencio escucharas las voces de fantasmas del pasado, de familias que en esos palacetes habitaron, de doncellas y caballeros, de amores, intrigas y rumores…y que aunque ya no estén entre nosotros, siempre que recorramos esas calles doradas surgirán ante nosotros asomándose a nuestro mundo y acompañándonos en nuestro caminar.

A mi gran amigo José Luis Vila, por todos esos paseos compartidos... 

jueves, 12 de febrero de 2015

Los Baños del Almirante

Los baños del Almirante en la actualidad. 


Callejeando por las estrechas calles del Barrio de la Seu, quizás te habrás encontrado un rotulo que dice “Baños del Almirante”, si te introduces por el estrecho callejón encontraras un fachada con un arco al estilo islámico. Ese lugar junto al Palacio de los Almirantes de Aragón, son unos baños cristianos – de ahí el nombre de la calle – que fueron construidos por Pere de Vilarasa, caballero y jurista durante el reinado de Jaime II. Los historiadores sitúan el edificio en el año 1313, cuando dicho caballero obtuvo una licencia por parte del rey Jaime II, el Justo, para construir un baño en un solar de su propiedad. El baño que elaboro Vilarasa tiene una distribución similar a un baño árabe de vapor o hammàn



Nada más atravesar el zaguán se pasa a un vestíbulo de planta rectangular, cubierto con vigas de madera. En el muro sur de esta sala se abren dos puertas que conducen a la sala fría y a la sala caliente. En lado oeste de esta sala se abre una puerta que conduce a una sala trapezoidal cubierta por una bóveda de cañón y por techumbre plana. 

VestíbuloFotografía: J.Luis Vila Castañer.
La sala fría es rectangular cubierta con bóveda de cañón, y con diez tragaluces estrellados.


Sala fría 

Visión de la cúpula de la sala templada 
La sala templada es la dependencia de mayores 
dimensiones. De planta rectangular está dividida en tres tramos mediante tres arcos que apean en dos columnas. El espacio central está cubierto por una cúpula octogonal sobre trompas, y en la cúpula se abren lucernas estrelladas. Los espacios laterales son rectangulares y están cubiertos con bóveda de cañón perforadas con lucernas estrelladas.




La sala caliente, al igual que la sala fría, es de planta rectangular cubierta con bóveda de cañón y con seis aberturas estrelladas.

Durante el siglo XIX los propietarios del baño, efectuaron importantes obras de renovación del lugar y le dieron al edificio un aspecto oriental con la construcción del arco de entrada y la decoración interior. 

Fachada y puerta de los baños, creada en el siglo XIX, y que hoy en dia se conserva. 

Sólo el vestíbulo quedo fuera de estas reformas. En 1959 los baños cerraron sus puertas después de más de 6 siglos funcionando como baño público. Entre 1961 y 1963 se llevaron a cabo un proyecto de restauración destinada a eliminar la trasformación del siglo XIX, excepto la portada dela entrada. En 1985 la Generalitat Valencia compró el edificio y en 1999 decidió acometer el proyecto de recuperación y rehabilitación. Las obras comenzaron en 2001 acabando con éxito en 2005.



Cúpula de los baños, su aspecto desde el exterior.
Las clarabollas de cristal, como cuencos boca abajo,
cubren las estrellas por donde salia el vapor y la luz.
Fotografía: J.Luis Vila Castañer.

Hoy en día el lugar nos muestra un atrezzo para darle ambientación y por unos momentos pensar que hemos retrocedido por el tiempo.

Unos bancos para sentarnos en la sala fria, junto unos zuecos
de madera para caminar cómodamente por los adoquines de espiga.
Fotografía: J.Luis Vila Castañer. 

Toallas de lino para secarnos, junto jarras de  aceites
 aromáticos y demás ungüentos.Fotografía: J.Luis Vila Castañer.

Y para cuando la necesidad aprieta, 
al fondo a la derecha encontrado el comù o letrina Fotografía: J.Luis Vila Castañer.




jueves, 5 de febrero de 2015

La Fuente de Correo Viejo (Fuentes de Valencia # 5)


La singular fuente 
Plaza del Correo Viejo.

Esta fuente no tiene mucha historia que contar, no estuvo en ningún palacete de algún aristócrata de la ciudad, ni fue diseñada para decorar algún jardín decimonónico. Su única función consistía en dar servicio de agua potable a los vecinos desde 1860.

Se construyó con trozos de otras fuentes que el Ayuntamiento guardaba en sus almacenes municipales, la cual cosa le da ese aspecto aún mas de antigüedad con un toque ecléptico ya que se compone de un vaso de mármol que forma una composición circular irregular. En el centro se alza un surtidor formado por tres cuerpos: una base de apoyo formada por una pequeña pilastra de mármol rosa, un cuerpo intermedio realizado en mármol negro veteado, donde cuatro surtidores con mascaras de león forjados en bronce. Y finalmente un tercer cuerpo ornamental que lo compone un pináculo de forma piramidal u obelisco de mármol blanco de Carrara. 

Sin lugar a dudas es una de las fuentes, mas curiosas que podemos encontrar en nuestro recorrido por la ciudad.

lunes, 2 de febrero de 2015

Jaime I el Conquistador ( Reyes de Valencia # 1)




Nuestro rey mas ilustre nació un 2 de febrero de 1208, en la ciudad de Montpellier, en la actual Francia. Falleciendo un 26 de julio de 1276.

Fue Rey de Aragón, Conde de Barcelona y Señor de Montpellier (1312 -1276) y Rey de Mallorca (1229 -1276) y de Valencia (1238 - 1276).


Hijo del rey Pedro II el Católico y de Maria de Montpellier, Jaime I el Conquistador se convirtió en soberano de la Corona de Aragón con tal sólo cinco años, al morir su padre en la batalla de Muret, frente a los cruzados de Simón de Montfort en defensa de sus vasallos languedocianos.
Tras una larga y turbulenta minoría de edad, en que los regentes del joven monarca, sus tíos el conde Sancho I de Rosellón y el infante Fernando de Aragón, sucesivamente, tuvieron que sofocar las continuas rebeliones de la nobleza aragonesa, Jaime I asumió la dirección de sus Estados en 1225 e intentó sin éxito conquistar Peñiscola.

Dos años después, la paz de Alcalá rubricó el definitivo triunfo de la monarquía sobre los nobles de Aragón y proporcionó al rey la estabilidad necesaria para permitirle iniciar sus campañas militares dirigidas contra los musulmanes del levante peninsular. Ante el perjuicio que la competencia comercial y la piratería de los sarracenos de las Baleartes ocasionaban a los mercaderes catalanes, Jaime I emprendió en 1229 la conquista de Malloraca con la victoriosa batalla de Portopí.

Tras la toma de Ciudad de Mallorca (diciembre de 1229), se apoderó de la isla en pocos meses, salvo un pequeño núcleo de resistencia musulmana, que logró mantenerse en la sierra de Tramontana hasta 1232.

Entretanto, el monarca estableció un protectorado sobre Menorca, rubricado por el tratado de Capdepera, por el cual de los sarracenos menorquines aceptaron su soberanía (1231). Por último, cedió la sumisión de Ibiza a la alta aristocracia catalana, que la hizo efectiva en 1235.
Dominadas las Baleares, Jaime I asumió en 1232 la dirección de la conquista de Valencia. Tanto en Mallorca como en Valencia, Jaime I decidió crear reinos autónomos, pero integrados en la Corona de Aragón. Los últimos años de vida de Jaime I fueron amargos, ya que, por una parte, asistió al fracaso de sus dos tentativas de realizar una cruzada en Tierra Santa (1269 y 1274) y, por otra, tuvo que hacer frente a la rebelión de su primogénito, el infante Pedro, y a los desórdenes feudales acaudillados por su hijo bastardo Fernando Sanchís de Castro.


Hombre culto e inteligente, Jaime I impulsó la expansión comercial catalana por el Mediterráneo, protegió a los judíos, organizo el Conselle de Cent o gobierno municipal de Barcelona, promovió la redacción del Libro del Consulado del Mar, una compilación de derecho marítimo, y él mismo escribió o dictó una autobiografía conocida como Llibre dels feyts. A su muerte, acaecida en Valencia el 27 de julio de 1276, dividió sus reinos entre sus hijos Pedro, al que correspondieron Aragón, Cataluña y Valencia, y Jaime, quien recibió las Baleares, el Rosellón y Montpellier.