jueves, 25 de diciembre de 2014

La Estrella del Norte

La Estrella Roja, emblema de la Compañía de los
Caminos de Hierro del Norte de España
de la Estación del Norte de Valencia. 

La estrella roja de cinco puntas, es el emblema de la Compañía de los Caminos de Hierro del Norte de España, algo que muy pocos saben y que otros piensan que es solo un elemento ornamental, pero yo lo veo como un emblema de la esperanza, de sueños… Que al igual que la estrella de Navidad, nos llena de ilusión por reencontrarnos con nuestros seres queridos bajo de ella, en la puerta de la estación o en que su halo ferroviario nos guía por un camino hacia ellos.

¿Qué os puedo decir de la Navidad? Estos días son una época llena de magia, de emociones, de compartir buenos recuerdos con amigos y familiares. Se respira en el andén  - junto el aroma de grasa de tren – ese agradable ambiente navideño, el ajetreo de los viajeros que van y vienen cargados de ilusiones, y otros se congregan en el apeadero esperando con una cálida sonrisa a reencontrarse con esas personas especiales que regresan con nostalgia al hogar.  Recordad que la Navidad, es sobre todo, un tiempo de magia donde todo es posible si está lleno de ilusión.  Disfrutad de vuestros seres queridos y del cariño de quienes te rodean, ya que fortalece el ánimo y llenan de energía para afrontar con optimismo el nuevo año, pues ellos son el mejor regalo que puedes recibir, y alzad juntos las copas para brindar por los sueños futuros.

Os deseo a todos… ¡¡¡ UNA FELIZ NAVIDAD !!!



Isabel Balensiya 

lunes, 22 de diciembre de 2014

EL NICHO 1501, una historia de amor y de loteria.

El olvidado nicho 1501 del Cementerio General de Valencia.
Vicente García Valero, era un actor, que cuando contaba con 20 años tuvo se primer amor en Emilia, una hermosa joven valenciana de dieciocho. Se conocieron cuando contaban 15 y 13 años, respectivamente. 

Vicente vivía en un edificio que por el tiempo fue derruido para construir el Teatro Apolo (actual calle de Don Juan de Austria). La chica vivia muy cerca, en la desaparecida plaza de las Barcas. Tres años de amor pirmerizo. Su afición por el teatro hizo que Vicente se trasladara a Madrid donde inició su carrera teatral.

Ella enfermó de calenturas tifoideas y apoco tiempo dejó de existir. Era diciembre de 1876. García Valero tan pronto se enteró de lo sucedido viajó a Valencia y visitó a la familia de la finada. Su dolor aumentó cuando supo que había sido enterrada en fosa común. No contaba con dinero pero prometió a los padres de su amada que se le daban permiso encargaría la traslación del cadáver, adquiriendo un nicho a perpetuidad.

Hubo ciertos inconvenientes sanitarios y legales pero Vicente perseveró y tras una trabajada autorización, el 24 de diciembre de 1876 tuvo lugar la exhumación. Al desenterrar y abrir el féretro el actor cuenta que "parecía como dormida". Y así la recordó. Previamente había desembolsado 250 pesetas por la propiedad del nicho, mas otras cantidades de exhumación y enterramiento, una fortuna para la época.

Estuviese donde estuviese Vicente, siempre hacía girar el dinero suficiente para el día de "Tots Sants" se adornara el nicho con todas las flores posibles. En el transcurso de los años pagó por tres veces el cambio de lápida.

Tan presente tenía a su Emilia, que el número del nicho 1501 fue para él una continua obsesión. Que un 1 de noviembre, Vicente no pudo enviar el dinero por problemas económicos. La pesadumbre se apoderó de él, recordando su promesa. Al siguiente año, estando en Madrid, pasó por una administración de Loteria y viendo dicho número en el escaparate, adquirió un décimo para el sorteo del 10 de octubre de 1912. El número salió premiado con 600 pesetas. Suerte y destino unidos al dolor del recuerdo.

Vicente falleció en Madrid, el año 1927, donde se supone que fue enterrado.

Hoy en día, en el nicho 1501 de la sección 2ª descansan sus restos. Ya nadie cuida la lápida y escasamente se lee lo que esta grabada en ella. La erosión del olvido, En la parte inferior de la losa se lee: "RECUERDO DE V. GARCÍA VALERO", como firma de su promesa.

Se cree que cada día 1 de Noviembre seguirá enviando el amor que hasta el último dia profesó a su amada adornando de beses su nicho. Ella, tal vez, seguirá premiando a Vicente con sus décimos de amor eterno.





miércoles, 17 de diciembre de 2014

Fuente de los Somormujos (Fuentes de Valencia #3)

Una elegante fuente de jardín. 



 Pl. Vicente Iborra

Situada en la plaza de Vicente Iborra en el lugar donde estuvo la antigua Casa de la Misericordia.
Fue trasladada a este lugar en abril de 1968 desde la La Alameda donde estaba situada a su vez desde 1852 en la rotonda donde hoy se encuentra el Puente de la Exposición en la zona conocida entonces como El Plantío.

  Se trata de una fuente de fundición en hierro, obra del taller parisino Barzebat y Cia. de Val d'Osne, que se alza sobre un pedestal de piedra. Se compone de dos platos, el superior con forma de concha, vierte el agua sobre el inferior circular y más grande que el superior. A su vez este segundo plato vierte el agua a traves de ocho mascarones a un estanque a nivel del suelo. Todo el conjunto está rodeada por una pequeña barandilla de hierro.Como decoración encontramos entre los dos platos dos somormujos (aves palmipedas habituales en las zonas húmedas valencianas) de donde recibe el nombre la fuente. Acompañan a estas aves diversa decoración vegetal y animales como ranas y tortugas

lunes, 15 de diciembre de 2014

Tomás Vicente Tosca y Mascó. (Valencianos ilustres # 2)


Tomás Vicente Tosca y  Mascó.

Fue un insigne topógrafo, arquitecto y matemático, físico y eclesiástico, nació en Valencia el 21 de diciembre de 1651. Precursor del pensamiento ilustrado, fue autor de varias obras en las que plasmó sus extensos conocimientos en las distintas materias.

Considerado el primer matemático de su época, escribió una monumental obra de nueve tomos: “Compendio Matematico”. Escribió también “Tratado físico-Matemático de Catortrica”, “Geometría elemental práctica”, “Compendium philosophicum” o “Tratado Arquitectura civil” entre otras.

En el terreno de la arquitectura, realizó numerosos trabajos. Bajo su dirección se construyó la fachada de la iglesia de la congregación. Hizo los planos para la construcción de la Puerta Real. Se dice que colaboró en la construcción de la fachada plateresca de la catedral, trazó los planos del antiguo teatro de comedias para el hospital, en la calle de las Comedias. También bajo su dirección y planos se construyó el Paraninfo de la Universidad de Valencia. Pero su obra Magna fue el trazado de un plano topográfico de la ciudad, que se conserva actualmente en el archivo del Ayuntamiento de Valencia.

Plano original conservado en el Ayuntamiento de Valencia. 




Casa natalicia del Padre Tosca 
El padre Tosca, considerado en la época como una verdadera escuela del saber, falleció en abril de 1723. En la fachada del número 29 de la calle Serranos, donde nació, figura hoy una lápida en su memoria. 


jueves, 11 de diciembre de 2014

La Horchatería "El Siglo". (Comercios emblemáticos de Valencia #2)



La emblemática tienda a la espera de clientes 

Quizás haya llegado a tus oídos cierto rumor, callejero. El de que la Horchateria "El Siglo" cerrará sus puertas el mes que viene, después de 4 generaciones detrás de su mostrador, sirviéndonos el "oro liquido" como lo denominó el rey Jaime I al probar gustoso esta bebida.

Por desgracia la entrada en vigor de un decreto que suprime las retas antiguas, a hecho que el alquiler de los locales de la zona oscilen en los 8.000 euros, lo que ha supuesto que la familia que regenta El Siglo, no pueda continuar con el negocio que abrieron en el año 1836, ostentando el titulo de la horchateria mas antigua del mundo, con un precioso ambiente que atrae a muchos clientes de todas las partes del globo terráqueo.


Quizás estas fallas, o este verano algún extranjero a volver a nuestra hermosa ciudad, se de un chascó al verse que se han cerrado las puertas de lo que para el, fue el lugar de un fresco descubrimiento gastronómico.

No se a vosotros, pero a mi esto me hacer hervir la sangre, el hecho de que estamos perdiendo nuestro patrimonio, nuestra cultura y tradiciones, en una ciudad tan única y especial como es Valencia.

Así que os invito a ir por última vez, a tomarnos un último trago, para despedirnos ya de este emblemático comercio que durante 178 años a estado calmando nuestra sed.

Se nos acabó la horchata. 


jueves, 4 de diciembre de 2014

La Calle del Gobernador Viejo.






El nombre Gobernador Viejo es conocido por muchos valencianos, ya que es el nombre de unas de las principales calles del barrio de la Xerea.
Este titulo lo ostentaba Ramón Boïl, quien fue Gobernador de Valencia entre 1393 y 1407, bajo los reinados de Juan I y Martín el Humano.  Fue un noble que protagonizó diversas hazañas, ganándose la confianza de los reyes y demás nobles.

Su vivienda estaba en la denominada "Calle del Gobernador", la misma vía que nosotros conocemos con el nombre de Gobernador Viejo , rótulo que perduró desde entonces gracias a la fama que cosecho este caballero durante su vida, y también tras su muerte.  Pues fue asesinado la noche del 6 de enero de 1407, crimen que levantó un gran revuelo en el momento, no por la importancia del la víctima, sino por los detalles de como sucedió.
Según se dice, ocurrió de la siguiente forma: En Valencia habitaba un caballero que se llamaba Juan de Pertusa, que era enemigo del gobernador, y que tenía jurada su muerte. La noche en que decidió asesinarle esperó el paso de su víctima - recorrido que hacía a diario - frente la retablo de los Santos Reyes o "dels Santets" que estaba en unas de las casas de las hoy plaza de San Vicente - conocida popularmente como Plaza de los Patos, por su fuente - y saliendo de un portal acabó con su vida con una sola estocada, allí mismo.

La noticia se expandió rápidamente por toda la ciudad, llegando a oídos del Rey Martín, que en esos momentos se encontraba casualmente en Valencia. Juan de Pertusa fue declarado el principal sospecho del crimen, aunque declaraba que era inocente, hasta el punto de que presento testigos de que esa noche estaba jugando a las cartas. Pero no fue creído por el rey, ya que acabo siendo arrestado y condenado a muerte por el asesinato.

La Calle del Gobernador Viejo, en la actualidad. Fotografía: J.Luis Vila Castañer.
Es otra historia mas, que ha permanecido durante siglos en la memoria de los valencianos, que han mantenido el nombre de Gobernador Viejo. Donde todavía existen varios edificios emblemáticos como el Palacio de los Barones de Terrateig (nº 30) y la Casa del Gremio de los Industriales Panaderos de Valencia (nº 9).



lunes, 1 de diciembre de 2014

Fuente de las Cuatro Estaciones (Fuentes de Valencia # 2)

Fuente de las Cuatro Estaciones

La Alameda es una de las vías mas transitadas de Valencia hoy en día, quizás callejero poco te has parado a mirar por aquí, quizás vayas a tarde al trabajo y vas con prisas, o quizás regresas a tu casa demasiado cansado para fijarte en la fuente que hoy en día esta allí en medio de la vía.
Se trata de la Fuente de las Cuatro Estaciones y los Amorcillos. Tiene unas maravillosas esculturas que representan los cuatro cambios estacionales y al mismo tiempo de la vida. Se colocó en el año 1861 por el alcalde Francsisco Brotons, que ordenó que fuera una réplica de la fuente parisina de la plaza de Terreaux frente al Hotel de Ville.

La taza de la fuente es de mármol de Villamarchante y el cuerpo de la fuente es de hierro fundido de mas de 8 metros de altura y con 12 de diámetro.
Pintada de un elegante color blanco marfil - actualmente pintada de color negro desde 2009- haciendo juego con las farolas que estan en la Alameda.  Hace que pintada de este color semeje mármol.
El primer plato de la fuente esta sostenido por las figuras alegóricas, de tamaño un poco mas grande al natural, el segundo plato lo levantan unos amorcillos con atributos del campo. Quedando rematada por otro niño con canastillo en la cabeza, de donde fluyen multitud de cintas de agua.

El color negro y dorado que muestra hoy en día la fuente, viene de una investigación histórica por parte de los técnicos de Patrimonio Cultural, que junto a la concejalía de Alumbrado y Fuente Ornamentales, recomendaron el cambio de color de la fuente, por un programa de intervención sobre estos elementos que fue ampliado en 2009 por el fondo Zapatero.

Detalle de las figuras, cuando estaban color marfil. 

jueves, 27 de noviembre de 2014

La Cestería (oficios antiguos # 1 )

Una de las tiendas de cestas que existe en Valencia. 


C/ Múscio Peydró (Antigua Cesterías)

Seguramente callejeando por Valencia, habrás pasado por algunas calles donde hay tiendas donde venden todo tipo de cestas, canastos y demás objetos hechos de mimbre. Estas tiendas son el legado de lo que antiguamente era conocido como "La Cestería".

El origen de este antiguo arte y oficio es uno de los más antiguos del mundo. Los cestos  más antiguos se descubrieron en El- Fayum (Alto Egipto). También hay evidencias de marcas de que los cestos fueron usados en algunas ocasiones para dar forma a los primeros objetos de alfarería.


Cesta encontrada en la tumba de Kha. - Museo egipcio de Turín. 

Los canastos tuvieron un papel importante en nuestras vidas, puesto que servían para ayudarnos a cargar varias mercancías de una forma mas cómoda, y se utilizaron toda nuestra vida hasta hace relativamente poco, con la invención de las bolsas de plástico mas asequibles, pero menos resistentes, y menos bellas que los bonitos y duraderos cestos y canastos que utilizaban nuestros antepasados para ir a comprar.

A afortunadamente la cestería, nunca a dejado de interesar a las personas, que todavía los realizan ya que es una de las pocas manufacturas que no ha sido mecanizada, y que se pueden comprar en sitios turísticos, mercados de artesanía y feria medievales.



Pero en Valencia  los puedes encontrar en tu misma calle durante todo el año. En tiempos como los de hoy, en que retiran las bolsas de plástico - o las cobran - te animo a rescatar el viejo canasto de la abuela o comprar uno nuevo en alguna tienda. Harás un favor al comercios especializado y a la Naturaleza. Porque podrás reutilizarlo durante años.



lunes, 24 de noviembre de 2014

La Fuente del Arzobispo - (Fuentes de Valencia # 1)

El agua, es un elemento vital, es algo indispensable para el ser humano, para calmar la sed, para alimentarnos. El agua es la esencia de la vida, según el mundo islámico. En el Corán, la Sura 21, Aleya 30, lo recuerda.

"¿Es que no han visto los infieles que los cielos y la tierra estaban unidos y los separamos? ¿Y que hicimos provenir del agua a todo ser viviente? ¿No lo creerán aún?"

Es por ello que el agua para los musulmanes es considerada un don divino, la representan como la "bebida de la sabiduría". Razón por la cual los sabios musulmanes llenaron a Valencia de agua, de sistemas de regadío, de fuentes. Actualmente esas fuentes han desaparecido, pero en su lugar existen otras. Unas mas bellas que otras, y que quizás con una belleza semejante o inigualable a las de antaño. Te invito callejero, a hacer un recorrido por las mas emblemáticas fuentes de la ciudad.



Fuente de la plaza del Arzobispo

La fuente del Arzobispo, fue inaugurada el 1 de abril de 1968, y esta ubicada en una pequeña zona ajardinada entre los palacios de Marqués de Campo - actual Museo de la Ciudad - y el Palacio Arzobispal, de ahí el nombre de la fuente.

Se trata de un sencilla fuente formada por una alberca rectangular, rematada por unos bordes de piedra talladas lisas. En cuyo extremo se alza una pila por la que rebosa el agua que cae en la alberca. Tiene reminiscencias árabes, por la utilización de cerámica de color verde y blanca ajedrezada, formando una cenefa de zig- zag, para el fondo de la base - actualmente desaparecida - mientras que la pila de piedra amarillenta semeja una pila bautismal de época románica, con dieciséis gajos en relieve tosco, por la que rebosa el agua que brota constantemente.

Pila de piedra, a imitación románica, por la que rebosa el agua. 

jueves, 20 de noviembre de 2014

El hacha del Verdugo - (La Valencia Negra # 2)


 “Nunca enterrador alguno conoció tan alto honor:
dar sepultura a quien era sepulturero mayor” – Joaquín Sabina.

( Recreación personal por photoshop  del verdugo de Valencia ) 

Algún que otro valenciano ha perdido la vida por algún delito, siendo ejecutado por un verdugo.  También es posible que por las calles que hoy en día recorras tú callejero, haya pasado el verdugo de Valencia.

El tener tal oficio, consistía en estar al servicio del Estado, de un dirigente religioso o social. Aplicando las penas dictadas en contra de ciertos prisioneros, ya fueran tortura, mutilación o incluso la muerte. En ocasiones debajo de la capucha del verdugo se hallaba el familiar de la víctima, el testigo del crimen, o alguna persona cogida al azar, o por castigo. E incluso alguien que tendría que tomar se ofició para de comer a su familia.

En algunos lugares los verdugos eran admirados y temidos gozando de privilegios: buenas pagas, un lugar destacado en la corte, un sitio reservado en los cementerios y la garantía de no ser castigados por delito alguno.  En cambio en otros lugares no podían convivir con las demás personas o tocar los alimentos de un mercado teniendo que señalarlos con una vara.

Ocupaban el último  lugar al entrar a una iglesia y debía pedir permiso para comer en un sitio público como una taberna, tenían que ir con su propia jarra de cerveza y podía dejar beber de ella a nadie. Al recibir dinero de un verdugo, las personas se santiguaban tres veces. Vivían fuera de las ciudades, además estaban desamparados por la ley, solamente podían entrar en la ciudad con un permiso especial y debía caminar tocando con una campana para avisar a las personas de su presencia de asesino autorizado.

Por estas razones muchos verdugos no soportaban esa vida dedicada a la muerte, por lo se refugiaban en el alcohol, sufrían depresiones o se suicidaban. Algunos lo llevan en secreto en sus hogares para no tener el rechazo social de la familia o amigos.
En nuestra ciudad frente a la puerta románica de la catedral, se situaba el patíbulo donde el verdugo valenciano ejecutaba a los prisioneros. Era un acontecimiento público donde acudía el pueblo a ver como se hacía Justicia.

A días de hoy el único vestigio que queda de la muertes acontecidas en el lugar, son una marcas longitudinales – mas o menos a la altura de las rodillas –  junto a la entrada a la catedral producidas por el verdugo a base de afilar el hacha siempre en el mismo punto, porque a escasos dos o tres metros de la puerta se encontraba el fatídico lugar de ejecución.

 


Hendiduras del hacha en la pared de la Catedral
(fotografía propia)

lunes, 17 de noviembre de 2014

La Seo Visigoda (Catedral de Valencia # 1)

Recreación de la Catedral de Valencia en época visigoda
Callejero nos adentramos otra vez bajo tierra y seguimos el viaje a través del tiempo. Regresamos a la época en que Valencia era visigoda, donde empezaron a surgir los primeros cristianos valencianos, y fue construida nuestra primera Catedral.

A días de hoy y gracias a la labor de los aarqueólogosque encontraron sus cimientos, podemos saber como era su forma primitiva, antes que el islam la convirtiera en mezquita.

El primer hallazgo de la sede episcopal valentina fue en el año 1777, durante unas obras en la calle del Peso de la Harina, con una inscripción funeraria fragmentada en la que faltaba el nombre del obispo y qye hoy ya no se conserva.

Recreación del interior de la catedral 

Pero con las investigaciones por parte de los arqueólogos del SIAM (Servicio de Investigación Arqueológica Municipal) e historiadores, se ha sabido que fue el obispo Justiniano quien promovió la construcción del templo sobre el supuesto cementerio donde estaba la tumba de San Vicente mártir.

Según los estudios del SIAM, la sede visigoda tendría unas dimensiones de 40 x 50 metros y un ábside de unos 12 metros de diámetro.

Restos arqueológicos del abside de la catedral visigoda. 

Junto a esta cabecera de la catedral junto el abside cuyos restos también fueron descubiertos, un baptisterio, y otro edificio de planta cruciforme (Cripta de San Vicente Mártir) que correspondería a un mausoleo que podría haber servido de sepultura del obispo Justiniano y del mismo San Vicente.


Tumba del obispo Justiniano, con sus restos amontonados en un rincón. 

Tras la invasión islámica, la sede se mantuvo, hasta el año 768, en que la ciudad fue arrasada por el el emir Abd al Rahman I. Finalmente durante el siglo IX, se inicia una islamización masiva, convirtiendo el mausoleo de San Vicente, en una casa de baños, la catedral en mezquita y  el baptisterio en alcázar.



viernes, 14 de noviembre de 2014

La Almoina visigoda – los valencianos protocristianos.

Recreación de la Valencia Visigoda.
(Os he puesto flechitas aclaratorias para que os ubiquéis)

De la época de los primeros cristianos, conocido como época visigoda, en nuestra ciudad apenas quedan unos pocos restos arqueológicos, y la mayoría de ellos hacen referencia  edificios religiosos, como puede ser la Cripta de San Vicente Mártir. (Visitable actualmente en los sótanos del edificio Punt de Gantxo)
Edificio Punt de Gantxo

En el siglo VI, aproximadamente por en el año 527, el obispo de valenciano Justiniano, decidió construir un templo cristiano, este sería la Catedral visigoda, un baptisterio y un mausoleo de planta cruciforme en memoria a San Vicente Mártir. 
Interior de la Cripta de San Vicente

En el Centro Arqueológica de la Almoina, podemos ver en la excavación arqueológica restos visigodos desde el siglo VI al VIII. Donde se conserva parte del ábside de la Catedral visigoda y algunas tumbas funerarias relacionadas con la primitiva Seo.
Tumba de la familia, sin saquear.
(fotografia propia)

Ajuar funerario
(fotografia propia)
De esta época también unos pocos enterramientos, entre ellos el de un matrimonio y su hijo pequeño que murieron por una epidemia de la Peste, y siguiendo las supersticiones de la época, el enterramiento no fue saqueado por miedo a contagiarse, gracias a ello, hoy en día los arqueólogos encontraron el ajuar funerario de aquella época consistente en un collar y unas pequeñas jarras de cerámica.


(Continuara… )

lunes, 10 de noviembre de 2014

El Cristo del Salvador. (La Valencia religiosa #1)

Cristo del Salvador, hoy en día en su Iglesia. 

Cuenta una leyenda que después de la Pasión de Cristo, Nicodemo decidió tallar una imagen de Jesucristo en la cruz, para que transcendiera. Esa imagen fue pasando de apóstol en apóstol y finalmente los discípulos la llevaron a Beirut. Allí permaneció venerada y obrando milagros hasta que la ciudad fue conquistada por los musulmanes en 1250. Estos destruyeron las imágenes e iconos, excepto el Cristo, que los cristianos lanzaron al mar esperando salvarlo.Ese mismo año, apareció remontando el río Turia a contracorriente el 9 de Noviembre (el día de su fiesta) con dos faroles encendidos en los brazos. Curiosamente en ese momento pasaba una riada por Valencia, y al paso de la imagen las aguas bajaban su nivel.  Finalmente la gran talla de madera encalló en la orilla derecha del río en el tramo que va de las Alameditas al puente de la Trinidad.
Llegada del Cristo a Valencia, según la tradición. oleo de Salvador Gómez. s. XVII.



Cuando se rescató la imagen, esta se alojó en la mezquita que se hallaba en  proceso de consagración a ermita de Sant Jordi por ser la más cercana a donde se encontró. El obispo de entonces, que consideró el encuentro a un gran prodigio, pensó que el lugar apropiado era la Catedral  y lo llevo hasta allí. A la mañana siguiente apreció de nuevo en San Jaime ( y más tarde Iglesia del Salvador, por la aparición de esta imagen). Se repitió el traslado alguna vez más, reapareciendo en su actual parroquia, y como tras cada intento la imagen aparecía en esta iglesia del Salvador, se entendió que era señal inequívoca de el Cristo quería quedarse en esta iglesia, y así se hizo, permaneciendo hasta hoy.
La del Salvador era, además, la imagen que la ciudad sacaba en las procesiones para pedir el fin de una  epidemia, una guerra o una catástrofe natural. Y como no podía ser de otro modo, en el año 1936 durante la Guerra Civil Española, el Cristo fue echado a la hoguera, pero gracias a un maestro que pasaba por el lugar, pudo salvarlo del fuego y sólo se consumió el madero (la cruz) aunque el Cristo sufrió daños en la espalda. En el año 2007 el Cristo fue restaurado en su integridad por el Instituto Valenciano de Conservación y Restauración de Bienes Culturales, envolviéndole su original aspecto que distaba mucho del que tenía en ese momento.


El cristo del Salvador se trata de una imagen de madera de haya policromada, de alrededor de tres metros de altura y 300 kg  de peso, fechada en el siglo XIII. La imagen medieval se presentaba naturalmente en una actitud un tanto hierática y geométrica, aunque empieza a adivinarse el intento de naturalización propia del periodo gótico, siendo característica singular de la obra la extraña colocación de la cabeza del Cristo. Como la imagen no atiende a proporciones naturales se ha calificado como primitiva la forma de trabajar del artista.  La imagen esta concedida para ser visualizada de frente puesto que el reverso no esta esculpido, El modo de ejecutar la policroma  también es muy arcaico, como demuestra la representación de las llagas y la sangre que brota de estas. 
Casalicio en el viejo cauce del río Túria,  con el conjunto escultórico
 del Cristo del Salvador, y Santo Tomas de Villanueva.  Marca
 el punto donde fue recogida la imagen de las aguas , según la tradición.

Históricamente este fue el primer Cristo que llegó a Valencia tras la Conquista y estilísticamente pertenece a la transición del Románico al Gótico. Se ha insinuado que debió formar parte de un grupo escultórico que representaría un descendimiento, debido fundamentalmente a la postura del Cristo crucificado y al brazo añadido en una etapa posterior a la realización del original. En todo caso, es una pieza de enorme importancia, tanto  artística e histórica como sentimental.

jueves, 6 de noviembre de 2014

La Almoina romana. - Valentia, la fundación de la ciudad -

(continuación de la entrada anterior)


Recreación de Valencia en época republicana.
© SIAM Ajuntament de Valencia  
CIUTAT VELLA
La Seu



Los nombres de las ciudades romanas se formaban con la raíz "- ntia" junto a verbos que significan "poder", "vigor", "valor", "favor". 
En el caso de nuestra ciudad el nombre esta formado por la palabra valor más la raíz semántica romana, antes comentada. Dando así el nombre de VALENTIA.  Su significado podría interpretarse como "la que posee valor", "la que es vigorosa y fuerte","la ciudad de los valientes". 

Según los Annales Maximi el historiador Tito Livo, relata que Valencia fue fundada en el año 138 a. C - época republicana romana - por el cónsul romano Décimo Junio Bruto Galaico, el cual licenció sus tropas de las campañas lusitanas contra Viriato, y como recompensa al valor de  esos hombres, les concedió tierras en el levante hispano, exactamente una isla fluivial cerca de  la desembocadura del rio Tyris. La Ciudad de los Valientes fue ubicada en el mejor vado natural del río, por donde pasaba la Vía Heraclea conocida más tarde como Vía Augusta.  No solo tenía un emplazamiento óptimo natural, sino también político, ya que estaba entre las cuatro antiguas y fieles ciudades ibéricas: Arse (Sagunto ), Edeta (Liria), Saetabis (Játiva) y Dianium (Denia), haciendo de control romano a la "fidelidad íbera" de esos pueblos. 

Lápida conmemorativa de la fundación de Valencia.
Plaza de la Virgen. fotografía propia. 

En el año 75 a. C la ciudad fue destruida por la primera guerra  romana entre Pompeyo y Sertorio. Fue abandonada cerca de medio siglo. Y fue refundada en época de Augusto con rango de colonia. En la segunda mitad del siglo I d. C. su recuperación era patente, y se construyeron importantes edificios e infraestructuras como el foro, el circo o el sistema de abastecimiento de agua. Pero en el siglo III la decadencia del Imperio también le afectó, despoblándose barrios enteros. Poco después la comunidad cristiana cobró fuerza, pero tras una serie de vicisitudes entró en una etapa de crisis hasta la llegada de los musulmanes.



Valencia en época imperial. 

Regresando al Centro de la Almoina, en el podemos ver las dos calles principales de la ciudad, el decumano máximo (este-oeste), actual calle Caballeros y el cardo máximo o Via Augusta (norte-sur), actual calle Salvador.
Via Augusta, cardo.
fotografía propia 
Junto a esas calles principales se encontraron el ninfeo o fuente monumental. El foro, construido entre el 70 y el 100 d.C. el cual tenia planta rectangular y en su centro se levantaba el templo principal de la ciudad, dedicado al dios de la medicina Esculapio. Esta gran plaza pública estaba ubicada en la actual Plaza de la Virgen. Y también la Curia, donde se reunía el senado de la ciudad, y por último,  la basílica de planta rectangular y tres naves,  donde se realizaban transacciones comerciales y se ejercía justicia.

En la exacavación se hayó un  hórreo o granero, varias tabernas o almacenes y unas termas de finales sel siglo II d. C  que constituyen una pequeña joya arquitectónica, ya que es uno de los escasos ejemplos que se conocen en todo el mundo romano de fecha tan antigua. Tenian una planta rectangular y constaba de una sala de agua caliente (Caldarium), una sala templada (tepidarium) y una sala de agua fria.(frigidarium) En otra sala se encontraba el horno para calentar el agua que era alimentado por leña. Alrededor de las salas termales, se encontraban las diferentes habitaciones auxiliares: el vestíbulo, el vestuario, las letrinas, almacenes etc.

Vista de las termas romanas

Además podemos ver las canalizaciones para el alcantarillado de la ciudad, restos de vajillas enterrados en fosas ceremoniales e incluso algunos enterramientos.


El profundo pozo fundacional. Siguiendo las costumbres, toda la vajilla
y restos del banquete 
celebrado por la fundación de la ciudad, fueron
arrojados en su interior. 
Gracias a ello, hoy en día los arqueólogos han
podido conocer un poco mas de la cultura romana. 
- fotografia propia - 

Fuera del recinto de La Almoina,  pero parte importante de la historia de la ciudad, era el circo donde se efectuaban las carreras de cuadrigas. Con unas dimensiones de 350 x 70 metros, ocupaba el espacio extramuros situado entre las actuales Plaza de Nápoles y Sicilia y la plaza de San Vicente Ferrer  (popularmente conocida como plaza de los patos).

Finalmente otro  conjunto importante de la vida ciudadana era el puerto fluvial en el rio Túria. Por aquel entonces el Túria era navegable para pequeñas embarcaciones. Los productos que llegaban por mar eran trasvasados a pequeñas embarcaciones que remontaban el río y descargaban las mercancías en el puerto fluvial. Este se situaba junto a las Torres de Serranos.


Monedas de romanas valencianas.
Donde aparece el emblema de la ciudad,
el cuerno de la abundancia  atravesado por los rayos del dios Júpiter. 

 Esperemos que algún hallazgo arqueológico, o de otro tipo, nos sirva para ampliar los conocimientos que tenemos sobre la Valencia romana.





lunes, 3 de noviembre de 2014

La Almoina, callejeando por debajo de Valencia. (introducción)

Plaza de la Almoina en la actualidad
CIUTAT VELLA
La Seu

Callejeando por Valencia algún día habrás llegado a la denominada plaza de la Almoina. La Almoina -  en valenciano limosna - era una institución del medievo de carácter benéfico para los mas necesitados de la ciudad. Un antecesor de los actuales bancos de comida.  Este edificio dio nombre a la plaza.

El edificio de la Almoina



Tiempo después la demolición de los edificios que ocupaban ese espacio en la plaza dió lugar a un gran solar, donde hoy en día se encuentra el lucernario que cubre los restos arqueológicos hallados en las excavaciones  entre los años 1985 y 2005. El subsuelo arqueológico ocupa una superficie de 2.500 m2 y conserva vestigios que van desde el siglo II ac (época romána) hasta el siglo XIV (época medieval). 


Dado a la gran cantidad de restos encontrados de los fue la ciudad de Valentia, se decidió conservarlos in situ, construyendo un moderno complejo museitisco en el subsuelo de la ciudad. Para dotar de luz natural al museo de ideo un ingenioso lunernario, un estanque de agua de fondo de cristal, poco profundo, por el cual en los días luminosos el sol atraviesa el agua y el cristal provocando juegos de reflejos acuáticos, sobre las ruinas de las antiguas termas romanas. 


El lucernario desde el interior del museo. 

 En el interior de la arquitectura arquitectónica, permite al callejero tener contacto visual directo con las antiguas calles de la Valencia romana. mediante ventanas arqueológicas  y gracias a la incorporación de nuevas tecnologías se favorece el dialogo con los restos y el entorno.

Muestra de ventana arqueologica, con restos humanos.
(En la próxima entrada contare su historia)
En el Centre Arqueològic L´Almoina, es un lugar perfecto para pasear por la historia de Valencia. Podemos encontrar el pozo de fundación, donde los antiguos romanos lanzaron ritualmente los restos del banquete al celebrar la creación de la ciudad de Valentia en 138 a.C Podemos observar como fue evolucionando la ciudad desde sus orígenes hasta la época de Jaime I: la primera ciudad romana, la Valentia Imperial, la Catedral Visigoda, el Alcázar Islámico... 

La Plaza de la Almoina en el pasado fue el lugar elegido por estas tres culturas: romana, cristiana e islámica, para situar su centro político, religioso y civico. 

Sin lugar a dudas, este centro arqueológico es un gran proyecto, un espacio patrimonial, que junto a la incorporación de las tecnologías modernas nos muestra los vestigios del pasado de Valencia.

Las antiguas ruinas vuelven a la vida,
a través de las imágenes digitalizadas de las pantallas

(Continuará...)


jueves, 30 de octubre de 2014

EL CEMENTERIO DE VALENCIA, 200 AÑOS DE HISTORIA.



El Cementerio de Valencia, comenzó a construir en 1805,
tomando como referente el de Père Lachaise de París 
JESÚS
Camí Real



Callejero se acerca la fecha de Todos los Santos, razón por la que te invito a hacer un viaje a través del tiempo para descubrir la historia del camposanto valenciano.

Todo comienza durante el siglo XVIII cuando un grupo de médicos ilustrados se oponen a que los cementerios estén dentro de las ciudades aún amuralladas. Así púes en Valencia fue el noble Antonio Pascual García de Almunia quien comunica esta idea al Ayuntamiento en 1760.

Pero a pesar de la ley de Carlos III (1787) en que ordenaba la construcción de los camposantos fuera de las ciudades y la prohibición de inhumaciones dentro las iglesias, el tema continuo tal cual estaba durante unos años. Los valencianos, junto la iglesia no se preocupaban de la evidente falta de higiene de estos cementerios, su mal olor y el riesgo de contraer enfermedades contagiosas procedentes de los cadáveres. Hasta que en 1804 a partir de una orden del Consejo de Su Majestad se decide construir el nuevo cementerio de la mano de los arquitectos municipales Blasco y Sales.


        El lugar elegido para tal fin, se encontraba en la partida del molino de Tell, junto al camino de Picassent, a 2000 pasos del camino Real de Madrid. Su extensión era de 680 palmos de largo y 570 de ancho, y distanciaba de un cuarto de legua (3 km act.) del punto más cercano de la ciudad. Sus muros tendrían una altura de 10 palmos. Trazándose un camino para llegar hasta él desde la Puerta de San Vicente (actual Iglesia de San Agustín.)

Panteón del Marques de Jura Real
          Fue inaugurado el 7 de julio de 1807, bendecido por el arzobispo Joaquín Company. Al día siguiente era enterrado el primer cadáver, un maestro carpintero llamado Vicente Gimeno, en una fosa común.

Un año después se construyeron los primero nichos, siendo el primer sepultado, sin abonar tasa alguna, Pedro del Castillo Almunia, Marqués de Jura Real. Con él fue estrenado el servicio de traslado de los fallecidos en una tartana fúnebre propiedad del Ayuntamiento, pintada de verde oscuro y con las armas de la ciudad a los lados. En ella podían llevarse varios ataúdes que servían para más cadáveres, pues el fallecido se le enterraba sin féretro. El carro conducía al difunto desde la iglesia parroquial de San Agustín, junto a la p
uerta de San Vicente, hasta el cementerio. 

Carroza funeraria camino al cementerio.

 En 1812 durante la invasión francesa, el general Suchet ordenó la destrucción de todos los cementerios intramuros, siguiendo las leyes sobre la salud pública y mejoras en el nuevo cementerio, el cual debido al alzamiento popular de 1808, había sido inutilizado, debido a los saqueos de las tropas napoleónicas en su retirada.

Razón por la cual se dotó al cementerio de nuevas puertas y se cerraron los nichos que habían sido profanados. Durante aquella época la necrópolis valenciana media de 350 a 400 m. de largo por 80 m. de ancho, extensión que se quedaría pequeña 30 años después de su inauguración con 4.690 nichos. Las obras de ampliación las hicieron diversos arquitectos basándose en la estética ya dominante destacando el ladrillo caravista.  También se construyó una sala de disección anatómica, siendo sustituida 20 años mas tarde por otra nueva, por su mal estado.

El paso del tiempo, también afecto al estado del camino que llegaba al cementerio, y se tuvieron que acometer obras para nivelar el terreno. En 1847 debido a la gran cantidad de nichos dentro del cementerio, el Ayuntamiento tuvo que comprar más extensiones de tierra.  Diez años depués se aprobaría el Reglamento del Cementerio de Valencia, donde se recogían las normas sobre su cuidado, conservación, edificación de monumentos, obligaciones de sus trabajadores y su dirección, de la cual que encargaba su capellán.


En aquella época los precios de los nichos de primera o a perpetuidad subieron de manera escandalosa, casi el doble pasando de 800 a 1.500 reales. El Cementerio era conocido popularmente como “L´Hort de les Palmes” – El Huerto de las Palmeras -  por la abundancia de estos árboles, además de sauces, naranjos, cipreses, pinos, rosales, jazmines… Todo un conjunto de vegetación que le daba un aspecto hermoso.

Las familias más distinguidas comenzaron a construir panteones, el primero data de 1846 cuando el matrimonio de los futuros marqueses de San Juan le dedico una sepultura familiar a su hijo, muerto tres años antes por extrañas circunstancias, con tan solo 20 años.
A partir de entonces en el cementerio tenía cinco tipos de enterramientos según el estatus social, y poder económico.  Estaba el panteón con su propia capilla, para celebrar misa. Las sepulturas de familia, o panteones más modestos, seguidos de criptas, luego los nichos y finalmente la fosa común para los más necesitados. 

Durante ese periodo también se realizó un paseo central, nivelación del suelo, establecimiento de un horario de visitas. Se construyó también unos pórticos dóricos con 160 columnas que fueron acabados en 1892. 

Pórtico dórico

Monumento a las víctimas del cólera. 
Un tiempo antes, en 1885 la ciudad vivió una epidemia de cólera que se llevó a 5.000 valencianos de una población de 170.000. Para enterrarlos se abrieron dos zanjas que sirvieron de sepultura para las víctimas y en memoria alzaron una cruz monumental.

En 1891 se construyó un Cementerio Civil, dentro del General incomunicado hasta la II República y separado otra vez durante el franquismo hasta 1979, cuando pasó a formar parte de la sección 4ª izquierda.

El nuevo siglo trajo, una nueve ampliación, en 1901 la necrópolis sería ya 63.000 metros cuadrados.  La ciudad ya se había liberado de sus murallas y crecía la población con mas de 210.000 habitantes.  En 1912 se construiría el primer  horno crematorio.  





Ángel Custodio
Un año después se aprobaría un nuevo Reglamento para el Régimen y Gobierno de los Cementerios Católicos, y se levantaron nuevos panteones, convirtiendo el lugar en un muestrario de monumentos, construidos con los mejores mármoles con figuras simbólicas sobre la muerte y ángeles como protectores de los difuntos.
 En el periodo de la II Republica las tumbas en bajo relive cobraron más importancia, decayendo las sepulturas monumentales a causa de un elevado precio por la mano de obra y falta de especialistas. 

El cementerio mantenía el carácter de bello jardín, durante la Guerra Civil se enterraron víctimas de ambos bandos, en fosas comunes (4.500 cuerpos han sido encontrados) prohibiendo casi desde el primer día cualquier manifestación católica hasta que acabo la guerra. Razón por la cual se hizo agrandaron los jardines y los panteones se caracterizaron con formas geométricas y sin adornos. 

A mediados del siglo, la extensión del cementerio llegó hasta los 175.000 metros cuadrados, con 40.000 nichos y 1.200 panteones, con más de cien trabajadores.Sin embargo, estas dimensiones no solucionarían el eterno problema de saturación que tenía el cementerio, se tuvo que agrandar una vez más el camposanto, perdiendo bastantes conjuntos ajardinados, tan necesarios en estos entornos tan fríos e incómodos.

En 1960 se construyeron unas cuantas más manzanas de nichos, colocando losas de hormigón armado prefabricadas junto a un tabique exterior, formando una cámara de aire, para evitar emanaciones tóxicas, siguiendo las normas de la política sanitaria de cadáveres. 20 años después, de aprobó otro Régimen y gobierno de los cementerio municipales (1987) 


Nuevos nichos prefabricados


Crematorio Municipal de Valencia 


En 1985 se proyectaría la última y más ambiciosa ampliación, sumando 270.000 metros cuadrados, suficientes para unos futuros 25 años.  En este periodo se inauguró el crematorio municipal, ubicado en un edificio reciente, no exento de polémica debido a las quejas de los vecinos de los barrios cercanos por los posibles dañinos humos.  Aun así a supuesto que hayan menos enterramientos 4.500 anuales y 2.700 cremaciones anuales. 


En el año 2000 se construyó un tanatorio municipal con 16 velatorios, dos capillas, cafetería, etc… estas modernas instalaciones no han sido obstáculo para que el cementerio goce de un nivel de protección 2 del Catálogo de Bienes Protegidos por el Ayuntamiento, fortaleciendo sus más de 200 años de historia. 

Por último en estos últimos años es posible realizar visitas guiadas a través de “El Museo del Silencio” donde ese posible realizar un recorrido por el patrimonio funerario, cultural, artístico e histórico del Cementerio de Valencia y visitar las sepulturas de los valencianos más ilustres. 


Puerta principal del Cementerio de Valencia. 




Distribución actual del Cementerio de Valencia. 
Vista aérea del cementerio de Valencia en la actualidad

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Fuente: El Cementerio General de Valencia. Historia, arte y arquitectura 1807 – 2007. Miguel Angel Catalá Gorgues. Editorial Carena, Valencia. 2007.